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Accenture identifica un aumento en ciberataques

La ciberseguridad ha emergido como una de las principales preocupaciones para los ejecutivos de alto nivel en los próximos meses. Así lo revela la nueva versión del estudio Pulse of Change realizado por la consultora Accenture, en el cual el 49% de los 2.800 ejecutivos encuestados a nivel global sostuvo que el aumento de los ataques cibernéticos y las filtraciones de información se encuentra entre los tres desafíos más importantes que deberán enfrentar. Este resultado subraya la creciente presión sobre las organizaciones para reforzar su capacidad de protección ante un panorama cada vez más complejo en materia de amenazas digitales.

Federico Tandeter, Líder de Ciberseguridad de Accenture Hispanoamérica

Además del aumento de los ataques cibernéticos, los ejecutivos identificaron otros desafíos relevantes como el avance acelerado de la tecnología, con un fuerte impacto de la inteligencia artificial (IA) y la automatización, que fue mencionado por un 54% de los encuestados. Los cambios en los valores y preferencias de compra de los consumidores también fueron señalados como un reto significativo, afectando al 50% de los consultados. Estos tres factores reflejan cómo las organizaciones se encuentran en medio de transformaciones tecnológicas y de comportamiento que exigen una capacidad de adaptación constante.

El papel de la inteligencia artificial generativa en la ciberseguridad

El estudio Pulse of Change también analizó la percepción de los ejecutivos sobre la relación entre la inteligencia artificial generativa (IA Gen) y la ciberseguridad. La gran mayoría (97%) afirmó que la IA generativa podría reforzar las capacidades de ciberdefensa de sus organizaciones. Sin embargo, casi la misma cantidad (95%) también señaló que su estrategia de ciberseguridad requerirá ajustes significativos para mitigar los riesgos que trae consigo la adopción de esta tecnología. Este resultado refleja la dualidad que presenta la IA generativa: si bien tiene un gran potencial para mejorar la seguridad, también puede introducir vulnerabilidades que deben ser gestionadas cuidadosamente.

Federico Tandeter, Líder de Ciberseguridad de Accenture Hispanoamérica, explicó que la inteligencia artificial generativa expone a las organizaciones a un panorama de amenazas más amplio y a atacantes más sofisticados. Para enfrentar este nuevo escenario, es esencial que las empresas desarrollen capacidades innovadoras, como la gestión de lo que se conoce como la «sombra de la IA». Esto hace referencia a las aplicaciones y herramientas implementadas dentro de una empresa sin el conocimiento adecuado de los equipos de seguridad, lo cual genera puntos ciegos en la infraestructura de protección.

Además, Tandeter destacó la importancia del uso seguro de los prompts para los Modelos de Lenguaje de Gran Tamaño (LLM), señalando que los prompts actúan como una forma de comunicación entre el usuario y el modelo, y deben ser gestionados adecuadamente para evitar que se conviertan en una vulnerabilidad. Estos riesgos emergentes requieren que las organizaciones adopten medidas específicas para integrar de forma segura la IA en sus operaciones, asegurándose de que no se convierta en un punto de entrada para los ciberdelincuentes.

Respuestas y estrategias de seguridad ante nuevas amenazas

Para enfrentar estos desafíos, Accenture recomienda que las empresas actualicen rápidamente sus estrategias de ciberseguridad. Federico Tandeter enfatizó la necesidad de contar con planes efectivos de respuesta en caso de filtración de datos, así como de realizar pruebas especializadas para la integración segura de cargas de trabajo de IA. Esto incluye establecer medidas para mitigar el impacto potencial de ataques impulsados por la IA y proteger, al mismo tiempo, los entornos de inteligencia artificial propios de cada organización.

El panorama de ciberamenazas es cada vez más complejo y dinámico, y el uso de inteligencia artificial tanto para la defensa como para el ataque está cambiando las reglas del juego. Para mantener la seguridad, las empresas no solo deben protegerse de los ataques basados en IA, sino también asegurar la adecuada implementación y supervisión de la IA generativa dentro de sus operaciones. Las organizaciones que logren adaptarse más rápidamente y ajusten sus estrategias de ciberseguridad podrán minimizar los riesgos y aprovechar las ventajas que estas tecnologías emergentes tienen para ofrecer.