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Cámaras IP, en la seguridad convergente

No siempre nos damos cuenta, pero todos los días, decenas de cámaras pueden capturar nuestras acciones. A nivel mundial, hay más de mil millones de cámaras de vigilancia en uso, según un análisis reciente de las ciudades más vigiladas del mundo.

Aunque la videovigilancia es una herramienta que ya está ampliamente implementada, actualmente estamos viviendo un período crucial de transformación tecnológica en el mercado de la seguridad. La democratización de la Inteligencia Artificial y la disponibilidad de metadatos a partir del análisis de imágenes están cambiando por completo el tablero de la videovigilancia.

Inicialmente, solo era cuestión de colocar una cámara para grabar un espacio definido. Uno de los primeros cambios importantes fue la llegada de la cámara IP, o cámara de red, que, conectada a través de una red Ethernet, pasó de ser un simple sensor a una herramienta informática completa. Fue en este momento, en la década de 2000, cuando el mercado de protección de vídeo estaba en auge, cuando se desarrollaron e implementaron los primeros algoritmos de Inteligencia Artificial en los sistemas, lo que permitió analizar los flujos de vídeo y dio origen a la industria del análisis de imágenes a través de las cámaras de seguridad.

Además, la nueva generación de IA en la actualidad nos permite ir más allá y hacer preanálisis de situaciones más precisos. En el caso de una ciudad, por ejemplo, los nuevos algoritmos podrán llamar la atención de los operadores sobre multitudes o movimientos anormales. Eso es posible mediante el uso de un nuevo método para diseñar estos algoritmos de análisis de imágenes llamado Deep Learning que permite utilizar grandes volúmenes de datos para ‘entrenar’ la Inteligencia Artificial. Cuando entrenamos a los sistemas de Inteligencia Artificial con todos estos datos, estos son capaces de reconocer diferentes formas: un hombre, una mujer, un gato, pero también reconocer colores, un hombre con camiseta roja y bigote, un niño en un monopatín. Todo ello gracias a los algoritmos de Deep Learning, capaces de procesar una cantidad exponencial de datos.

Para 2024, se estima que el 30% de las cámaras vendidas en el mercado serán capaces de incorporar el Deep Learning. El análisis de imágenes basado en IA está en auge y ahora es solo una cuestión de tiempo; el tiempo necesario para desplegar infraestructuras y crear las aplicaciones de IA para cambiar positivamente nuestra sociedad para mejor.