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Chile: Pucobre reduce riesgos con una arquitectura de seguridad unificada

La transformación digital de la industria minera ha ampliado significativamente la superficie de ataque de las organizaciones. Sistemas industriales conectados, operaciones remotas y procesos cada vez más automatizados han convertido a la ciberseguridad en un componente esencial para garantizar la continuidad del negocio. En este contexto, la minera chilena Pucobre emprendió una profunda modernización tecnológica para fortalecer la protección de sus operaciones críticas y avanzar hacia un modelo de seguridad unificado.

Pucobre logró mejorar significativamente su postura de seguridad, aumentar la resiliencia de sus operaciones y reducir los riesgos.

Sociedad Punta del Cobre (Pucobre), una de las principales compañías mineras de la región de Atacama, opera tres minas y dos plantas de procesamiento, con una producción anual de 40.000 toneladas de cobre fino. En paralelo, la empresa desarrolla un proyecto de minería a cielo abierto que entrará en funcionamiento a finales de 2026, lo que incrementará aún más las exigencias de conectividad, disponibilidad y protección de sus sistemas.

La necesidad de reforzar la seguridad cobró mayor relevancia tras un incidente cibernético menor que, si bien no generó impactos significativos en la operación, dejó en evidencia vulnerabilidades presentes en la infraestructura heredada de la organización. La experiencia llevó a la compañía a replantear su estrategia tecnológica y avanzar hacia una arquitectura de ciberseguridad más robusta, integrada y preparada para enfrentar amenazas cada vez más sofisticadas.

“Hoy las minas son entornos altamente conectados. Si las comunicaciones fallan, pueden detenerse procesos automatizados, perderse servicios críticos y generarse riesgos operacionales importantes”, explicó Carlos Morales, Chief Technology Officer (CTO) de Pucobre.

Como respuesta, la compañía desarrolló una estrategia basada en la convergencia segura de los entornos de Tecnologías de la Información (TI) y Tecnologías Operacionales (OT). El objetivo fue eliminar silos de gestión, mejorar la visibilidad sobre toda la infraestructura y establecer controles de seguridad consistentes para proteger tanto los sistemas corporativos como los industriales.

La iniciativa permitió consolidar una infraestructura unificada donde las redes de TI y OT operan sobre una misma plataforma tecnológica, manteniendo una estricta segmentación para resguardar los procesos de misión crítica. Esta arquitectura proporciona una visión centralizada de los activos, facilita la aplicación de políticas de seguridad y permite responder con mayor rapidez ante posibles incidentes.

Uno de los aspectos más relevantes del proyecto fue la capacidad de supervisar y administrar toda la infraestructura desde un único punto de control. Anteriormente, muchas tareas requerían múltiples herramientas e intervenciones manuales. Hoy, el equipo de tecnología puede monitorear redes, dispositivos y servicios en tiempo real, reduciendo la complejidad operativa y fortaleciendo la capacidad de detección temprana de amenazas.

La estrategia también incluyó el fortalecimiento de la protección de endpoints para más de 700 usuarios, la implementación de capacidades avanzadas de detección y respuesta ante incidentes, controles de acceso para entornos críticos y herramientas de inteligencia artificial orientadas a identificar anomalías antes de que impacten en la operación.

Gracias a este enfoque, Pucobre logró mejorar significativamente su postura de seguridad, aumentar la resiliencia de sus operaciones y reducir los riesgos asociados a la creciente digitalización de la actividad minera. La organización también incorporó capacidades de monitoreo proactivo que permiten identificar fallas de conectividad, comportamientos anómalos o posibles incidentes de manera anticipada, evitando interrupciones que podrían afectar la producción.

“La convergencia impulsada por esta arquitectura nos permitió unificar de forma segura las redes de TI y OT, obteniendo visibilidad y control centralizados sobre toda la operación”, señaló Morales.

De cara al futuro, la compañía continuará expandiendo sus capacidades de ciberseguridad como parte de su estrategia de crecimiento. El objetivo es garantizar que las nuevas operaciones proyectadas para 2026 cuenten con niveles de protección acordes a los desafíos de una minería cada vez más digitalizada, automatizada y dependiente de la conectividad.