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Ciberseguridad en Chile cifras & tendencias

Incidentes recientes de gran relevancia, como el caso Colonial Pipeline en Estados Unidos, o el de Mercado Libre en México, han puesto de manifiesto la gravedad, impacto, sofisticación tecnológica, complejidad y cada vez mayor probabilidad de los ciberataques. Conforme las organizaciones crecen, se vuelven más dependientes de sus activos de información y están más expuestas a ataques de denegación de servicios distribuidos (DDoS), o amenazas persistentes avanzadas (APT), entre otras.

La ciberseguridad es, por tanto, primordial en toda organización, pero es esencial en aquellas compañías con alta dependencia tecnológica y uso masivo de lo digital y debe formar parte de la matriz de riesgo y de la estrategia desplegada desde el gobierno corporativo de las compañías, tanto en la prevención de estos delitos, como en la llamada “ciber-resiliencia”, una vez ocurridos.

En los países desarrollados las empresas reciben algún grado de soporte desde agencias especializadas, y en casos como el de Estados Unidos, además de las crecientes exigencias de la SEC en esta materia, las compañías han incluido en sus prácticas corporativas reportes de riesgo (95%), informes periódicos al directorio (74%), formación de consejos especializados (28%) o la contratación de servicios de pentesting o ethical hacking (9%), según reporta la consultora Ernest & Young.

En lo que a seguridad digital se refiere, el 2022 fue un año crítico a nivel mundial. Muchos estados sufrieron distintos ataques cibernéticos a sus infraestructuras críticas, situación que los obligó a tomar medidas apresuradas y de urgencia para enfrentar las amenazas y mitigar sus efectos.

Se estima que las pérdidas económicas globales por ataques o intentos de ataques cibernéticos alcanzan los 6,000 millones de dólares, afectando principalmente a los sectores de educación, salud y gobierno.

Chile no es la excepción. El país recibió vulneraciones en varias de sus entidades como el Poder Judicial, el Estado Mayor Conjunto (EMCO), el Servicio Nacional Del Consumidor (Sernac) y la Comisión Nacional de Acreditación (CNA), entre otras. La mayoría de esos ataques iban con la intención de secuestrar datos a cambio de un pago, de lo contrario, se filtraba la información.

Actualmente Chile es parte de la transformación digital presente en todo el mundo, con nuevos desarrollos, servicios y capacidades tecnológicas innovadoras, donde el sector público y privado es partícipe activo. Por dicha razón, y con el objetivo de reforzar la seguridad cibernética de los organismos del Estado y de las instituciones privadas, este año Chile ha elaborado la Ley Marco sobre Ciberseguridad e Infraestructura Crítica de la Información. Una norma que, entre otras novedades, impulsa la creación de la Agencia Nacional de Ciberseguridad y establece cuáles serán sus principales atribuciones.

Las nuevas amenazas son cada vez más fáciles de ejecutar y más complejas de resolver. En este punto, la tarea de cada empresa es hacer de la ciberseguridad un conocimiento transversal. Aplicando medidas de prevención, se puede analizar los riesgos y vulnerabilidades para gestionar las amenazas de manera exitosa.