Las Naciones Unidas han publicado recientemente el informe Technology and Innovation Report (TIR), una evaluación crítica del desarrollo tecnológico mundial, centrándose en tecnologías avanzadas como la inteligencia artificial (IA) y la robótica. El informe incluye el Índice de Preparación para Tecnologías de Frontera, que destaca la posición de los países en cinco pilares clave: Tecnologías de la Información (TIC), Habilidades Digitales, Investigación y Desarrollo (I+D), Capacidad Industrial y Financiamiento.

En la edición de 2023, se observa una continua dominación de las economías de ingresos altos, como Estados Unidos, Suecia y Singapur. América Latina presenta avances y retrocesos notables, proporcionando una visión de los desarrollos emergentes en la región.
Brasil se destaca como el país más preparado en el uso de tecnologías de la información, ocupando el puesto 50° a nivel global. Además, lidera en Investigación y Desarrollo a nivel latinoamericano, ubicándose en el puesto 18° a nivel mundial.
Argentina sobresale en habilidades digitales, ocupando la posición 41° a nivel global, superando a otros países latinoamericanos. Este avance es crucial, considerando la creciente demanda de habilidades digitales en el sector tecnológico.
México se posiciona como el líder latinoamericano en capacidad industrial, alcanzando el puesto 18° a nivel mundial en 2023, a pesar de una ligera caída desde 2021.
Chile destaca en acceso al financiamiento, obteniendo la posición 19° a nivel global. Esta clasificación es crucial para evaluar la disponibilidad de recursos financieros para la adopción de tecnologías de frontera.
La tendencia actual de los gobiernos hacia las Ciudades Inteligentes se destaca, impulsada por el uso de tecnologías de la información y las comunicaciones. Fabio Sánchez, especialista en Ciberseguridad de OCP TECH, destaca la importancia de las Tecnologías de Frontera para abordar desafíos en ciberseguridad ante una realidad social alarmante.
A pesar de estos avances, el informe subraya la importancia de elegir estratégicamente las tecnologías de frontera, considerando las habilidades científicas, políticas, regulaciones e infraestructuras necesarias. La democratización de la inteligencia artificial plantea nuevos desafíos, y los países deben estar preparados para afrontarlos.