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¿Cómo construir una IA en la que podamos confiar?

Por Juan Pablo Chemes, Director de Innovación de Accenture Argentina.

Por Juan Pablo Chemes, Director de Innovación de Accenture Argentina.

La adopción y comprensión de la Inteligencia Artificial generativa (IA generativa) está avanzando a un ritmo impresionante. Ya no es solo un concepto técnico, sino que está permeando la vida diaria de las personas.

Herramientas como ChatGPT han logrado lo que muchos estudios y publicaciones académicas no han podido: que la comprensión de la IA sea accesible para el público general. Este desarrollo marca el crecimiento y la influencia de los modelos lingüísticos de gran envergadura en la sociedad.

Por ello, el interés de las empresas es notable. Cientos de estudios y análisis, sugieren que esta nueva generación de IA tiene el potencial de cambiar el panorama laboral y empresarial. Sin embargo, junto con este interés, hay preocupaciones válidas. La precisión, la privacidad de datos, seguridad y ética de estos modelos son temas que las organizaciones están considerando cuidadosamente.

La comprensión detallada de los modelos de IA es esencial. En etapas anteriores, la idea predominante era que: mientras más datos y ejemplos se utilizara para entrenar a los algoritmos, mejor. Sin embargo, con los desarrollos modernos, entrenados con vastas cantidades de información, la tendencia parece estar cambiando hacia la adaptabilidad y eficiencia bajo el mantra ‘menos es más’.

Para que las empresas puedan incorporar de manera efectiva la IA generativa en sus operaciones, es vital considerar cuatro componentes clave: datos, modelo, solicitud de información y aplicación. La interacción con estos elementos define cómo las compañías abordan cuestiones de confianza, y si optan por soluciones integrales que ofrecen simplicidad, pero sacrifican el control; modelos existentes que se pueden personalizar según las necesidades de cada organización; o desarrollar uno propio para tener control total. 

Además, es crucial considerar las implicaciones éticas y de seguridad, asegurando la privacidad de los datos y estableciendo transparencia y responsabilidad en la toma de decisiones de la IA. Este análisis cuidadoso es esencial para garantizar que esta tecnología no solo mejore las operaciones, sino que también respete los valores y normativas de cada organización.

Por encima de todo, el factor confianza es central. Su construcción alrededor de la IA generativa determinará no solo una mayor adopción en el sector empresarial, sino también un impacto masivo en la sociedad en general. A medida que la IA continúa evolucionando y ganando relevancia, es esencial abordarla con un enfoque equilibrado y bien informado para aprovechar al máximo su potencial y garantizar los enormes beneficios que puede significar a la amplia gama de usuarios en todo el mundo.