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Consumo energético de los data centers se duplicará para 2030

Los centros de datos consumen actualmente entre el 1% y el 2% de la electricidad mundial, y se espera que esta cifra se duplique para 2030, impulsada por el crecimiento de la inteligencia artificial, la computación en la nube y el Internet de las Cosas. Según la Agencia Internacional de Energía (IEA), el consumo eléctrico de los data centers alcanzará los 945 TWh en 2030, equivalente al consumo total actual de Japón.

Un centro de datos de 10 MW puede emitir hasta 50.000 toneladas de CO₂ al año

Impacto ambiental creciente

Un centro de datos de 10 MW puede emitir hasta 50.000 toneladas de CO₂ al año, equivalente a las emisiones de 10.000 automóviles. Además, la densidad de los racks de servidores ha aumentado significativamente, pasando de 2-3 kW a 20-60 kW en los últimos cinco años, lo que incrementa el calor generado y los riesgos operativos. Gabriel Estay, director de Data Center y Secure Power para el Clúster Andino en Schneider Electric, señala: ‘Un rack de 20 kW puede emitir hasta 67 veces más calor que uno de 3 kW, aumentando los costos y el riesgo de fallos operativos’.

La refrigeración representa aproximadamente el 40% del consumo energético de un centro de datos. Métodos tradicionales como el enfriamiento por aire requieren grandes volúmenes de agua y electricidad, impactando en los recursos naturales y elevando los costos operativos.

Estrategias para la sostenibilidad

Ante estos desafíos, las empresas buscan soluciones para reducir el consumo energético y las emisiones de sus centros de datos sin comprometer el rendimiento. Gabriel Estay recomienda implementar las siguientes estrategias:

Refrigeración líquida: Puede reducir el consumo energético hasta en un 40% en comparación con el enfriamiento por aire. El Proyecto Natick de Microsoft, que probó centros de datos submarinos, es un ejemplo de esta tecnología.

Free cooling: Utiliza el aire exterior en climas fríos para enfriar servidores sin necesidad de aire acondicionado. Facebook implementó esta técnica en sus centros de datos en Suecia.

Reutilización de calor residual: En Finlandia, el calor generado por los servidores se redirige a sistemas de calefacción urbana, reduciendo la dependencia de combustibles fósiles.

Energías renovables: Empresas como Google y Amazon han invertido en energía solar y eólica para alimentar sus centros de datos, reduciendo su impacto ambiental y costos operativos.

Optimización con inteligencia artificial: Herramientas como EcoStruxure Resource Advisor de Schneider Electric permiten monitorear y gestionar en tiempo real el consumo energético de los data centers, mejorando su eficiencia operativa.

Además, el uso de sistemas de alimentación ininterrumpida (UPS) eficientes, como la UPS Galaxy VXL de Schneider Electric, que alcanza una eficiencia del 99%, minimiza las pérdidas de energía y reduce la huella de carbono.