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El futuro de las telecomunicaciones en Colombia

VoLTE es la tecnología que permite realizar llamadas de voz a través de redes LTE (4G), resultando en una mejor calidad de voz y llamadas más estables. En Colombia, el desarrollo de las telecomunicaciones sigue avanzando con la integración de nuevas tecnologías como VoLTE y la próxima llegada del 6G.

En la actualidad, un abonado que opera en 4G y navega por Internet con normalidad debe pasar a 3G para realizar o recibir una llamada.

Transformación de las comunicaciones móviles

Cada 10 años, aproximadamente, surge una nueva tecnología de comunicaciones móviles, como 1G, 2G, 3G, 4G y 5G. Según GSMA, se prevé que la penetración de 5G en Latinoamérica en 2030 será de aproximadamente un 30%. Sin embargo, ya se está hablando del 6G, lo que sugiere que esta dinámica continuará.

Las nuevas tecnologías siempre traen mejoras y ventajas diferenciadoras, pero también implican elevadas inversiones y nuevos retos para la industria Telco. Uno de estos retos es la adaptación de las llamadas de voz en las tecnologías de nueva generación, como 4G y 5G. En estas tecnologías, las llamadas de voz tradicionales no existen como se conocen hoy en día.

Despliegue de VoLTE en Colombia

‘La solución, primeramente, pasa porque los operadores móviles actualicen su tecnología y desplieguen VoLTE, y en segundo lugar, porque haya dispositivos que soporten la tecnología. Cada vez surgen nuevos modelos de dispositivos móviles, especialmente los de gama media y alta, que soportan VoLTE. Si el tiempo medio de renovar un celular es de dos años, podríamos pensar que casi todos los smartphones deberían estar preparados y a un coste accesible’, explica Freddy Lara, MNO Sales Director de JSC Ingenium.

En la actualidad, un abonado que opera en 4G y navega por Internet con normalidad debe pasar a 3G para realizar o recibir una llamada. Pero, ¿qué pasará cuando se lleve a cabo el apagón de las redes legacy (2G/3G)? Debemos encajar todas las piezas y estar preparados.

Beneficios de VoLTE para los usuarios

VoLTE es la tecnología que permite realizar llamadas de voz a través de redes LTE (4G). Esta tecnología aprovecha la infraestructura de datos de alta velocidad de las redes LTE, resultando en una mejor calidad de voz, con llamadas en alta definición, más estables y de mejor calidad, incluso en entornos con muchas interferencias. Además, ofrece establecimientos de llamada más rápidos, mejor cobertura y menor consumo de batería, proporcionando una experiencia general más satisfactoria para los usuarios finales.

VoLTE y su impacto en América Latina

En un mercado como América Latina, donde la adopción de smartphones y el consumo de datos móviles están en constante crecimiento, VoLTE se presenta como una pieza fundamental para mejorar la calidad y eficiencia de las comunicaciones. La arquitectura IMS permite la entrega de servicios multimedia sobre redes IP. ‘Integrar VoLTE en un entorno IMS hace que los operadores puedan ofrecer una variedad de servicios avanzados, como videollamadas, mensajería multimedia y servicios de comunicación en tiempo real, todo ello a través de una única infraestructura IP’, afirma Lara.

Esta convergencia de servicios fijos y móviles proporciona una mayor flexibilidad y eficiencia en la entrega de servicios de comunicación, simplificando la gestión de la red y reduciendo los costos operativos para los proveedores de servicios.

Desafíos y oportunidades para las telecomunicaciones

La adopción de VoLTE IMS en América Latina y Colombia presenta beneficios únicos tanto para los usuarios como para los operadores de telecomunicaciones. Los usuarios disfrutarán de una experiencia de comunicación más rica, con llamadas de voz más claras, videollamadas de alta calidad y una variedad de servicios multimedia disponibles al alcance de su mano. Además, al integrar servicios fijos y móviles en una única plataforma IMS, los operadores pueden ofrecer paquetes de servicios convergentes que satisfagan las necesidades cambiantes de los consumidores y mejoren la fidelidad del cliente.

La convergencia de servicios fijos y móviles también abre nuevas oportunidades de negocio para los operadores de telecomunicaciones en América Latina. Al ofrecer paquetes integrados que incluyan voz, datos y servicios de valor agregado, los operadores pueden diferenciarse en un mercado altamente competitivo y aumentar sus ingresos por usuario. Además, la convergencia de redes fijas y móviles permite a los operadores optimizar el uso de recursos y reducir los costos operativos, permitiéndoles invertir en la expansión de la cobertura y la mejora de la calidad del servicio.

Sin embargo, la implementación de VoLTE IMS y la convergencia de servicios fijos y móviles no están exentas de desafíos. Uno de ellos es la interoperabilidad entre diferentes redes y proveedores de servicios, lo que requiere estándares y protocolos comunes para garantizar una experiencia de usuario consistente. Contar con el partner adecuado que permita garantizar la mejor experiencia al usuario final es crítico para que un operador de telecomunicaciones pueda sobrevivir al escenario actual.

El futuro de las telecomunicaciones en Colombia

‘VoLTE IMS y la convergencia de servicios fijos y móviles son elementos fundamentales para el futuro de las telecomunicaciones en América Latina y Colombia. Estas tecnologías no sólo mejoran la calidad y eficiencia de las comunicaciones, sino que también abren nuevas oportunidades de negocio para los operadores de telecomunicaciones en la región. Sin embargo, es crucial abordar los desafíos asociados con la implementación de estas tecnologías, como la interoperabilidad y la seguridad de los datos, para garantizar una transición suave hacia un futuro digital más conectado y centrado en el usuario’, concluye el experto.

En conclusión, el futuro de las telecomunicaciones en Colombia está marcado por la adopción de VoLTE y la convergencia de servicios fijos y móviles. Estas tecnologías no sólo mejoran la calidad de las comunicaciones, sino que también ofrecen nuevas oportunidades de negocio y eficiencia operativa para los operadores. La clave será abordar los desafíos y garantizar una implementación efectiva que beneficie tanto a los usuarios como a la industria.