Hace más de 30 años la seguridad informática surgió como respuesta al miedo a perder activos importantes dentro de una compañía a manos de códigos maliciosos que eran construidos para inhabilitar el funcionamiento de los nodos de cómputo explotando uno de los eslabones más débiles, el usuario, su desconocimiento y su capacidad de reacción ante diversos fenómenos dejaban un campo abierto para dejar fuera de funcionamiento los sistemas de una empresa; al evolucionar la tecnología surgieron herramientas que ayudarían a alertarlo sobre nuevos códigos, pero también comenzarían a construir una serie de buenas prácticas a través de grupos especializados dentro de las empresas, que documentadas, le permitirían establecer procesos llevándolos a crear planes de respuesta ante eventualidades de un ataque; es así como la seguridad hoy en día se visualiza no solo como un frente que mitigue los riesgos y ataques, sino como una estrategia que permita una continuidad del negocio frente a toda circunstancia y contexto.

Sin embargo, para establecer hoy en día una estrategia de seguridad no se puede dejar de lado que las herramientas de los atacantes también han sufrido diversos cambios, permitiéndoles disminuir los tiempos en la creación de códigos que exploten vulnerabilidades, ampliando la oportunidad de uso de dichas herramientas debido a la facilidad de uso, así como creando un mercado que les permite obtener beneficios económicos por la explotación de la información que obtengan. La interminable batalla por defender y explotar vulnerabilidades ha logrado que surjan nuevas corrientes de pensamiento que proporcionen una visión mucho más amplia sobre como afrontar los retos que representa para una organización establecer un funcionamiento que le permita operar para la producción de bienes y que a su vez, le de la tranquilidad de conservar la disponibilidad, integridad y confidencialidad de su información.
El campo de la seguridad informática es algo que dentro de 10 años seguirá siendo una de las principales prioridades de la agenda mundial, ya que con el avance tecnológico los sistemas que se encargan de salvaguardar las líneas de comunicación, el abastecimiento eléctrico, los procesos de importación y exportación de bienes entre países así como el intercambio comercial, deberán contar una estrategia madura de seguridad que les permita fortalecer los bastiones para el correcto uso de los recursos.
Debido a esto, es que las compañías necesitan establecer una forma adecuada de atender los riesgos que se presentan con el desarrollo tecnológico, así como la demanda de los usuarios por el acceso a aplicaciones e información para asegurar la operación; atender todos los retos que se presentan requiere de herramientas tecnológicas que permitan optimizar la forma en la cual se atienden las necesidades de los usuarios mientras se establece un proceso de aseguranza para acceso.
La cantidad de frentes que deben analizarse van desde flujos de tráfico que circulan en un Data Center donde se requiere tomar decisiones sobre el lugar donde se debe hacerse el procesamiento de ese tráfico, los costos y tiempos en los cuales se puede operar cuando se hablan de servicios hacia un usuario final que espera obtener una inmediatez de las aplicaciones a las cuales está tratando de acceder. De esta forma podemos mirar cada uno de los elementos tecnológicos que constituye a una compañía, como por ejemplo la integridad de los respaldos que se incrementan día a día, hasta el acceso de los usuarios por medio de aplicaciones bajo diversos contextos que proporcionan una complejidad difícil de seguir cuando se incrementa la cantidad de sitios y medios por los cuales puede obtener el acceso, llegando incluso a evaluar como es que el usuario está tomando decisiones o a quién se permite un acceso físico o tecnológico, estando o no presente un equipo de seguridad que evalúe dichas decisiones.
Establecer un plan de trabajo que permita contar una estrategia de seguridad, comienza estudiando los estándares o normativas que se han creado a nivel mundial tomándolos como guía para fortalecer la operación para establecer un equilibro entre un rápido acceso con respecto a un proceso de seguridad que puede volverlo lento y costoso, evaluar la viabilidad de basarse en actividades manuales que no permiten una agilidad en el desarrollo de nuevos servicios o bien, la optimización de los mismos; es en este punto que la elección de herramientas basadas en normativas, permite enfocarse en el negocio y en la integración entre sistemas contando con el respaldo de un grupo con alto grado de especialización que proporcione soporte en todo momento y en cualquier parte, sin importar la vertical en la que se encuentre.
Es así como HPE Aruba Networking plantea una visión donde cada uno de los elementos que constituye el portafolio que oferta, cuenta con una componente que aporta a la seguridad informática desde el nicho donde se encuentre: arquitecturas de Data Center, Campus, software enfocado al control de acceso como ClearPass, redes inalámbricas con mecanismos que a nivel mundial son altamente solicitados hasta una solución unificada de SASE. En cada uno de los productos se encuentra el resultado de años de desarrollo tecnológico que ha permitido una madurez en las características que puede ofrecer, ya que se rigen por los más rigurosos estándares, siendo así reconocidos como uno de los fabricantes más importantes en la industria y sobre todo estando presente en los foros mundiales donde se analizan las necesidades actuales del mercado.