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De Analytics a IA generativa, dónde está la diferencia

El campo de la ‘Inteligencia’ en el IT es un gran abanico de familias de desarrollo que ha venido sumando nuevos capítulos progresivamente. Comenzó con el Business Inteligence hace ya 20 años, mostrando cómo del análisis de los datos, se podía tener visibilidad para tomar mejores decisiones. Casi a la par como un spin-off, se generó el datamining, que pasó a ser predicciones, no sólo análisis de datos pasados.

Luego se pasó a hablar de Analyticis, como especialización de negocio del BI, para mayor inteligencia y performance, y también se sumó el IoT, como forma de darle inteligencia a las cosas aparte de las personas, y pasar a procesar mayor información, llegando a un big data, que es justamente el manejo de grandes conjuntos para una inteligencia superior.

De ahí surgió ya la Inteligencia Artificial, que desde hace mucho existe dentro del ámbito de la robótica, con las máquinas de ajedrez como punto más cercano. Pero hace unos años comenzó a entrar en el IT, llevar la inteligencia de los robots a las soluciones informáticas, y explotó en 2023 con el chat GPT, que hizo la diferencia (junto con varios productos similares) por ser la primera solución masiva de IA generativa, es decir que no sólo responde sino también construye a partir de lo que se le dice.

A partir de ahí, el boom. Todo el 2023 se pasó viendo cómo esa IA generativa podía pasar de aportar información de color (hacer preguntas tramposas y ver cómo responde) a cómo bajarla a tierra al día a día de las empresas para disparar la productividad. En eso se está ahora, con muchos adelantos o logros concretos, en áreas como customer experience,  automatización de procesos industriales, trazabilidad, y se tiene todo por desarrollar en 2024.

Ahí está la diferencia máxima del IA frente a los primeros business intelligence. No se trata sólo de preguntar para actuar, sino que la máquina actúe directo generando soluciones de punta a punta, que eviten incluir gente y siempre todo sea optimizado. ¿Es una utopía algo así?

Como siempre, si se acota el accionar a segmentos específicos con objetivos bien precisos a cumplir, y uno no se sale de ahí, los objetivos pueden darse al 100%. Si uno pretende quedarse sentado mientras la máquina hace todo el trabajo y que encima evolucione con los cambios del mercado, colapsará… pronto se escaparán muchas cosas. La tecnología siempre será herramienta a usar, camino a lograr metas, pero no el todo. Al menos en las empresas normales de América Latina.