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Edificios inteligentes & Campus: a dónde pueden llegar

Los edificios inteligentes se refieren a infraestructuras residenciales, comerciales o industriales complejas que automatizan sus procesos y se integran con tecnologías inteligentes, como IoT, IA y otras. Estas tecnologías se utilizan para hacer que los edificios sean más sostenibles, más seguros, eficientes y para reducir los costos de consumo de energía. Estas soluciones inteligentes brindan a los ocupantes iluminación, sistemas de seguridad, confort térmico, ventilación, aire acondicionado y otros beneficios.

De acuerdo a datos arrojados por la consultora EMR, en 2023, el mercado latinoamericano de edificios inteligentes alcanzó un valor aproximado de USD 5,73 mil millones. Se calcula que el mercado crecerá a una tasa anual compuesta del 12,5% entre 2024 y 2032, para alcanzar un valor de 16,47 mil millones de USD en 2032.

Ya no es una novedad saber que el Internet de las cosas (IoT) ha penetrado rápidamente el mercado y los gobiernos a nivel global: la telemedicina recibe y monitorea datos de pacientes en zonas alejadas, predice donde aparecerán las plagas en los cultivos y las empresas de distribución energética optimizan y automatizan sus procesos para ahorrar recursos. Es por dicha razón que los campus no son una excepción a la regla, estos centros hiperconectados llevan a las comunidades de gigantes iT y universidades a otro nivel.

Desde hace varios años, la enseñanza superior se enfrenta a numerosos retosPor un lado, las universidades se enfrentan a nuevos perfiles de estudiantes, nativos digitales, que quieren una mayor conectividad y una experiencia más intuitiva en su campus universitario.

De acuerdo con una encuesta realizada por The Center for Digital Education y Cirion, el 43% de los responsables de la enseñanza superior creen que el campus inteligente puede mejorar la retención de los estudiantes. Además, el 50% afirmó que un campus inteligente bien diseñado supondrá un importante ahorro de costes. Así que no hay razón para que las universidades duden.

Los campus se han convertido en hervideros de emprendimiento e innovación debido a que las instituciones han pasado de confrontarlo a estudiarlo, comprenderlo y fomentarlo. A pesar de que existen, aun no es muy común encontrar laboratorios de innovación tecnológica en los campus, pero a medida que la creatividad sea vista como un elemento fundamental para el egresado de cualquier institución habrá una pronta proliferación de estos. En México se da un caso interesante, donde el 49% de los egresados del Tec de Monterrey inicia actividades de emprendimiento, mismas que son inculcadas en su institución.

En relación a la conectividad, las redes privadas pueden ser un aliado para las instituciones de educación superior que buscan digitalizar las herramientas y servicios que ofrecen en sus campus. Para llevar a cabo una transformación digital rápida y satisfactoria, necesitan evolucionar sus infraestructuras de comunicaciones inalámbricas desplegando soluciones que satisfagan los diversos requisitos de conectividad de las aplicaciones actuales y futuras. 

Continuando con la infraestructura y diseño de campus, se espera que el IoT permita perfeccionar procedimientos en el campus mediante sensores y una infraestructura inteligente. Ejemplos: facilitar el acceso y el servicio de bibliotecas y comedores; saber en tiempo real el uso de espacios como salas de conferencias y playas de estacionamiento; y mediante cámaras de seguridad conectadas a un registro de analíticas, detectar actividades anómalas en el campus.

Muchos centros educativos han intentado respaldar sus aspiraciones digitales instalando, actualizando o ampliando sus redes wifi en los campus. Pero el wifi tiene limitaciones en áreas clave como la fiabilidad, la seguridad, el rendimiento, la cobertura, la capacidad y la movilidad. Estas limitaciones podrían impedir a las instituciones aprovechar todas las ventajas de las aplicaciones de banda ancha e internet de las cosas (IoT).