Por John Price, Managing Director de AMI.

América Latina está entrando en una década transformadora en su panorama energético, impulsada por la necesidad urgente de ampliar la generación de energía, descarbonizar, reducir los costos energéticos, mejorar la resiliencia de la red e integrar volúmenes masivos de energía renovable. Los Sistemas de Almacenamiento de Energía en Baterías (BESS, por sus siglas en inglés) han surgido como la tecnología clave para alcanzar estos objetivos. Con ingresos proyectados de casi 5,9 mil millones de dólares para 2030 —desde 680 millones en 2023—, la región está lista para una expansión rápida y desigual de los mercados de almacenamiento en aplicaciones a escala de servicios públicos, comerciales e industriales (C&I), y en redes remotas.
Sin embargo, un pronóstico tan optimista depende de la repentina propagación del sentido común entre burócratas y reguladores bien informados, que sean capaces de encontrar puntos en común y estén motivados por un propósito para transformar los sectores energéticos de América Latina. Estas son advertencias exigentes que no se materializarán en todos los mercados, incluso si los beneficios de expandir la inversión en almacenamiento de energía son claros tanto económica como políticamente.
Recientemente, Americas Market Intelligence se unió a Informa Markets para realizar un seminario web sobre el estado y el futuro del mercado de BESS en América Latina. En el webinar participó Sandra Barba Lizarralde, Directora de Desarrollo de Negocios y Políticas en América Latina para Tesla Energy. El seminario estuvo lleno de insights y vale la pena escucharlo o verlo. Uno de los aprendizajes más claros del webinar es que cada uno de los 8 principales mercados de BESS en América Latina avanza según sus propias realidades y merece un estudio por separado.