Los ciberincidentes en Latinoamérica crecieron un 25% anual en la última década, impulsados por la digitalización y el aumento en el uso de dispositivos IoT. La falta de inversión en ciberseguridad y regulaciones adecuadas agravan la situación.

El papel del IoT en la escalada de ataques
Según un informe del Banco Mundial, los ciberincidentes divulgados en Latinoamérica aumentaron un 25% cada año en la última década. A nivel global, el crecimiento fue del 21%, pero con una aceleración más pronunciada en la región. ESET, compañía líder en detección proactiva de amenazas, analiza este fenómeno y sus causas.
‘Los países en desarrollo enfrentan una mayor vulnerabilidad debido a la menor inversión en ciberseguridad y la falta de regulaciones. A esto se suma la digitalización acelerada y el crecimiento del 145% en el uso de dispositivos IoT, que muchas veces carecen de estrategias de protección sólidas’, explicó Camilo Gutiérrez Amaya, Jefe del Laboratorio de Investigación de ESET Latinoamérica.
El informe destaca que, además del incremento del IoT, el comercio electrónico creció un 280% en la región y la adopción de herramientas digitales de gestión gubernamental se disparó desde la pandemia. Sin embargo, estas transformaciones no estuvieron acompañadas de inversiones adecuadas en seguridad, lo que las convierte en un blanco fácil para ataques.
Sectores más vulnerables y consecuencias económicas
Las entidades de gobierno son el sector más atacado en los países en desarrollo, concentrando el 30% de los incidentes. En economías de altos ingresos, en cambio, el sector salud es el principal objetivo, con ataques de ransomware que comprometen servicios esenciales.
En términos económicos, el impacto de los ciberataques es significativo. En 2022, el grupo de ransomware Conti atacó organismos del gobierno en Costa Rica, generando pérdidas equivalentes al 2,4% del PBI del país.
El informe sugiere que reducir la cantidad de incidentes podría tener un impacto positivo en la economía. ‘Si un país disminuyera sus ciberataques anuales de 50 a 7, podría aumentar su PBI en 1.5 puntos’, destacó Gutiérrez Amaya.
La expansión del IoT, junto con la digitalización de sectores clave, sigue representando un reto en términos de ciberseguridad. Fortalecer las defensas digitales e invertir en estrategias de protección será esencial para mitigar los riesgos en la región.