Por Mariana Quintero, Marketing Analyst en ManageEngine.

El mundo se enfrenta a una nueva era de amenazas cibernéticas más sofisticadas, impulsadas por la IA, lo que exige soluciones de seguridad innovadoras.
América Latina se encuentra en la primera línea de batalla contra una nueva ola de ciberataques impulsados por la inteligencia artificial (IA), lo que obliga a las empresas y organizaciones a adoptar medidas urgentes para protegerse.
Según IBM Security las capacidades de la IA generativa facilitan una reducción de más del 99,5% en el tiempo necesario para elaborar un correo electrónico de phishing eficaz.
El phishing es solo una de las miles de técnicas de ciberataques, un ejemplo es el caso del colombiano Brian Quintero, quien en Año Nuevo vio cómo cibercriminales vaciaron su cuenta bancaria usando técnicas de inteligencia artificial para burlar el sistema de reconocimiento facial de una fin-tech, una muestra alarmante de la realidad que se vive en la región.
Este tipo de ataques, que ya no son una excepción sino una realidad cada vez más común, pone en jaque la seguridad de las empresas y la confianza de los usuarios.
Según la reciente encuesta que realizó ManageEngine, el 51% de las empresas de la región ya han experimentado ataques cibernéticos que involucran IA generativa (GenAI), una tecnología que permite crear contenido sintético altamente realista, como texto, imágenes y audio, que puede ser utilizado para engañar a las víctimas y obtener información confidencial.
El panorama de las amenazas en constante evolución
Los ciberdelincuentes están recurriendo cada vez más a la IA para automatizar sus ataques, haciéndolos más eficientes y difíciles de detectar, incluso aprovechando el potencial de la IA generativa para suplantar personas a través de videos o audios de deep fake.
Esta nueva generación de amenazas representa un desafío sin precedentes para las organizaciones de todos los sectores, ya que puede adaptarse rápidamente y evadir los métodos de seguridad tradicionales. La implementación de metodologías cómo Zero Trust es esencial para reducir las superficies de ataque y las vulnerabilidades.
El papel crucial de la IA en la defensa cibernética
Afortunadamente, la IA también puede ser una poderosa herramienta para combatir la ciberdelincuencia. Las soluciones de seguridad basadas en IA pueden analizar grandes volúmenes de datos para identificar patrones y comportamientos anómalos, lo que permite a las organizaciones detectar y detener amenazas en tiempo real.
Las empresas latinoamericanas adoptan la IA para la ciberseguridad
Las empresas de la región están reconociendo la importancia de la IA en la ciberseguridad. El 92% de las organizaciones encuestadas afirma que las soluciones de seguridad basadas en IA son fundamentales para defender su negocio, y el 89% anticipa que la mitad o más de sus soluciones de seguridad estarán impulsadas por IA a finales de 2024.
De hecho, segun IBM los principales adoptantes de la IA en su ciberseguridad reducen el tiempo de detección de incidentes en un tercio y los costes de las violaciones de datos en al menos un 18%.
Si bien existe una gran confianza en las capacidades de la IA para mejorar la seguridad cibernética, también hay una conciencia creciente sobre la necesidad de garantizar la confiabilidad de estas soluciones.
El 89% de los profesionales de la seguridad cree que se necesita una organización independiente para supervisar la confiabilidad de las soluciones de seguridad basadas en IA.
Un llamado a la acción
Sólo el 24% de los proyectos actuales de IA generativa están protegidos, afirma el Instituto IBM para el Valor Empresarial. Aunque a la mayoría de los ejecutivos les preocupan los riesgos impredecibles que afectan a las iniciativas de IA generativa, no están dando prioridad a la seguridad.
Es evidente que la IA es un elemento crucial en la lucha contra la ciberdelincuencia en América Latina. Las empresas y organizaciones de todos los sectores deben tomar medidas proactivas para implementar soluciones de seguridad basadas en IA y trabajar en conjunto para garantizar la confiabilidad y la responsabilidad de estas tecnologías.
La colaboración entre los sectores público, privado y académico será fundamental para construir un futuro digital más seguro para todos.