
Equinix atraviesa un 2026 de fuerte crecimiento en América Latina, con una estrategia que combina expansión de infraestructura, nuevas capacidades de conectividad y servicios orientados a acompañar la creciente complejidad de los entornos tecnológicos empresariales. Entre 2025 y 2026, la compañía anunció y desplegó más de US$419 millones en inversiones en la región, incluyendo México, Brasil, Chile y Colombia. Según Eduardo Carvalho, la apuesta no se limita a sumar capacidad, sino a responder a un cambio estructural en la forma en que las empresas procesan, conectan y gestionan sus datos y cargas de trabajo.
En este escenario, México ocupa un lugar estratégico dentro de la expansión regional de Equinix, impulsado por su proximidad con Estados Unidos, el crecimiento del nearshoring, una sólida base industrial y la aceleración de la adopción de cloud e inteligencia artificial. La compañía busca consolidar un ecosistema donde las organizaciones puedan interconectar infraestructura, nubes, socios tecnológicos y nuevas cargas de IA. En ese marco, sus alianzas con compañías como AWS, Oracle, Cisco y NVIDIA adquieren especial relevancia, frente a un mercado donde la infraestructura necesaria para IA requiere cada vez mayor integración entre distintos actores.
Uno de los principales hitos recientes en el país fue la puesta en marcha de MO2, el nuevo data center de Equinix en Monterrey. Su primera fase demandó una inversión de US$81 millones y sumó más de 720 gabinetes a la capacidad operativa de la compañía en México. Aunque la apertura oficial se produjo a fines de 2025, durante 2026 comenzó a tomar mayor relevancia su aporte al ecosistema digital mexicano. La elección de Monterrey responde a su peso como polo industrial y tecnológico y a sus fuertes vínculos económicos con Estados Unidos, especialmente en un contexto de relocalización de cadenas de suministro.
La estrategia se complementa con la presencia de Equinix en Querétaro, permitiendo atender diferentes perfiles de demanda y reforzar la conectividad tanto dentro de México como hacia Estados Unidos y otros mercados latinoamericanos. A nivel regional, la compañía también continúa ampliando su infraestructura, con inversiones en Brasil, Chile y Colombia. Esta visión responde a una concepción de América Latina como un ecosistema interconectado, donde los clientes requieren distribuir sus recursos tecnológicos entre distintas ubicaciones sin perder eficiencia, seguridad ni conectividad.
En paralelo a la expansión física, Equinix está ampliando el valor de sus data centers a través de servicios de interconexión. Equinix Fabric permite establecer conexiones privadas y bajo demanda entre infraestructura propia, múltiples proveedores cloud y otros participantes del ecosistema. En 2026, la compañía sumó Fabric Intelligence, incorporando mayor automatización para simplificar la gestión de infraestructuras distribuidas. A esto se agregan iniciativas específicas para inteligencia artificial, como Distributed AI Hub y el trabajo conjunto con Cisco y NVIDIA en arquitecturas AI Factory, orientadas a reducir la complejidad que enfrentan las empresas al incorporar estas tecnologías.
De cara a los próximos años, Carvalho anticipa que el impacto de la IA sobre la infraestructura digital recién está comenzando. La expansión del uso empresarial de modelos, la combinación con datos propios y el procesamiento de inferencia cada vez más cerca de los usuarios impulsarán arquitecturas distribuidas, donde convivirán infraestructura privada, múltiples nubes, capacidad especializada para IA y data centers interconectados. En este contexto, México aparece como uno de los mercados con mayor potencial regional, aunque factores como la disponibilidad y eficiencia energética, la sustentabilidad, el talento especializado y la soberanía de los datos serán determinantes para sostener el crecimiento.