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Especial Anual Software ERP: nuevos roles en la era Cloud + IA

Aquí va una nueva edición de nuestro informe anual de software ERP, un clásico para los lectores de Prensario, ya que se trata de uno de los rubros más pilares que hemos venido desarrollando desde nuestros comienzos. Desde 2025 sumamos una gran ventaja: estamos asistiendo a todos los ERP Summit que se realizan en la región —São Paulo, Lima, Santiago, Bogotá y CDMX—, lo que nos permite interactuar mucho más con vendors, canales y, sobre todo, usuarios específicos de los principales países. Así desplegamos este informe central y los reportes anexos, basados en una interacción ‘onsite’ regional muy fuerte. Llevamos dos años y medio de esta manera, profundizando cada vez.

El Software ERP —Enterprise Resource Planning— es uno de los campos más ‘maduros’ del mercado IT, que parecía commodity hasta el boom cloud. Hoy tiene dos grandes pilares: el cloud, justamente, donde una porción cada vez mayor del ERP regional se vuelve SaaS, como servicio; y, desde ya, la Inteligencia Artificial, que es lo nuevo y candente en toda acción IT, del rubro que sea. Ambos, sinergizados, generan un nuevo nivel de evolución, ya que hay tanto por manejar dentro de ERP que el segmento estanco del pasado se ha vuelto un epicentro de oportunidades cambiantes y dinamismo. Vale volver a enfocarse en ERP en América Latina.

¿Qué hay de nuevo este año frente al año pasado? Justamente, a medida que se intensifica la nueva era Cloud + IA, el ERP adquiere nuevos roles: se abren nuevos campos y mundos que lo vuelven aún más protagonista en el ecosistema de software de las empresas. Ya lo decíamos en 2025: debemos reinventarnos ahora para no quedar obsoletos con todo lo que se viene sumando. El cloud permite superar las distancias físicas y sumar funciones de comunidad; la IA permite automatizar, optimizar y reemplazar funciones humanas. Ambos están en todas partes y en ningún lado al mismo tiempo, por eso se necesitan software como los ERP para la coordinación global. El ERP vuelve a ser el corazón de las estructuras, al que los distintos software, cada vez más diversos, convergen.

¿Ejemplos de los nuevos roles? Lo central es el manejo de más áreas con un punto de vista único; se agregan agentes de IA para potenciar objetivos específicos; coordinación cross-área en tiempo real; nuevas funciones OT, como monitoreo de procesos de producción e IoT. Sobre todo, coordinación de servicios cloud e IA, que antes no existían y ahora toman peso, generando tres o cuatro opciones cuando antes solo había una. Todo esto lo debe contemplar el ERP. Y desde esa posición el ERP manager debe pensar funciones innovadoras y sumarlas al ecosistema. Con todo esto, lograr llevar las arquitecturas de software de las empresas a un nuevo nivel.

En lo que va del año se realizaron los ERP Summit de São Paulo y Lima, Perú, y faltan los de Santiago de Chile en agosto, Bogotá en septiembre y Ciudad de México en octubre. Hasta aquí, la mayoría de los usuarios ERP que asisten a estos eventos, según los chequeos de Prensario, siguen buscando sobre todo dos objetivos: agregarles nuevas funciones a sus ERP existentes, con IA hoy como principal sabor, o migrar a ERP superadores.

La diferencia es que el año pasado se manejaba la IA en sentido abstracto, como la promesa de un futuro mejor. Ahora ya hay aplicativos concretos para lograr metas específicas, y eso cambia de plano los dos objetivos mencionados. La pregunta ya no es ‘¿Qué tienes de IA?’, lo que denota poco conocimiento, sino ‘Quiero usar IA para lograr esto, ¿cómo me lo permite tu software?’. A profesionalizarse a ambos lados del mostrador.

Esto alimenta mucho el dinamismo frente al pasado estático. Antes el ERP no se cambiaba, quedaba de por vida; ahora, apenas tiene defectos operativos o no cumple con los requisitos de evolución, puede y quiere ser cambiado por los usuarios. Esto promete acelerarse progresivamente, así que veremos un mercado hiperdinámico en los próximos años, si se hacen las cosas bien.

Tras los dos vectores centrales, hay otros temas que emergen como determinantes y forman submercados propios dentro de ERP: integración, que es lo que hace que todo funcione en la práctica, más cuando cada vez se combinan más software disímiles; ciberseguridad, más candente en software cuando todo pasa a ser digital y puede ser hackeado; UX, la user experience, que es todo un rubro en sí mismo cuando hay más y más áreas por manejar; los agentes de IA, que representan la evolución de la IA abstracta hacia funciones concretas; y ESG, es decir compliance, que se está extendiendo de grandes a medianas empresas, profesionalizando gestión y procesos.

De la promesa a la aplicación

Los proveedores regionales coinciden en que la IA está dejando de ser un agregado promocional para incorporarse directamente en los procesos cotidianos del ERP. El cambio no pasa simplemente por sumar un chatbot, sino por aplicar automatización y análisis dentro de finanzas, compras, ventas, inventarios, producción y supply chain.

Desde SAP, Marcos Valderrama plantea que la IA comienza a estar incluida en todo lo nuevo que se genera y que el desafío para las empresas es animarse a incorporar una tecnología disruptiva. La evolución más concreta aparece en los agentes inteligentes. Diego González, de Defontana, los define como el siguiente paso de la automatización de procesos: componentes que se insertan en el ERP para cumplir objetivos específicos y mejorar a medida que operan.

Esta dirección ya aparece en los roadmaps de los grandes fabricantes. Microsoft Dynamics 365 profundiza durante 2026 la automatización basada en agentes en finanzas y supply chain, incluyendo operaciones multiempresa, cierres financieros, comunicación con proveedores y procesos de inventario. TOTVS, por su parte, desarrolló LYNN como una base para crear y orquestar agentes especializados que puedan actuar directamente sobre los procesos del ERP, con control, seguridad y contexto empresarial.

Sin embargo, incorporar funciones nuevas no resuelve por sí solo los problemas históricos del segmento. Esteban Rodríguez, de Odoo, advierte que una gran cantidad de proyectos ERP continúa fracasando y relaciona ese resultado con la falta de colaboración e integración. En la misma línea, Sebastián Rodríguez, de Oracle NetSuite, sostiene que la IA solo produce una transformación real cuando se encuentra embebida en los sistemas y aplicada a problemas concretos, como la profundización de soluciones verticales.

La integración aparece así como la condición previa de la innovación. En el ERP Summit São Paulo 2026, ejecutivos de Invent Software, Skyone, Senior Sistemas, Oracle e IFS coincidieron en que integración, nube, adaptabilidad y experiencia del usuario son los principales ejes de evolución del mercado. Marcos Tadeu Júnior, de Invent Software, destacó que el ecosistema está entrando en una etapa en la que la capacidad de adaptación será clave para responder a las necesidades de las empresas.

Otro cambio relevante es la ampliación del mercado. Crescente Necochea, de Entel Digital, señala que el ERP cloud ofrecido como servicio está permitiendo llegar a pymes que antes no podían acceder a plataformas de gestión avanzadas. Para Guilherme Goulart, de Skyone, la IA también debe atravesar ese proceso: dejar las demostraciones conceptuales y trasladarse al día a día del usuario mediante experiencias cada vez más prácticas.

En conjunto, las voces de los vendors muestran que el ERP deja de ser un producto cerrado para convertirse en una plataforma de coordinación. El nuevo papel del proveedor será ayudar a determinar qué procesos deben automatizarse, qué datos necesita cada función, cómo se integran las distintas aplicaciones y qué nivel de autonomía puede otorgarse a los agentes sin perder gobierno y seguridad.

El usuario acelera el cambio

La agenda de los compradores confirma la misma evolución, aunque desde una necesidad mucho más concreta. Los usuarios ya no llegan a los eventos preguntando únicamente qué productos existen. Buscan resolver problemas de integración, visibilidad, escalabilidad, automatización y migración.

La edición 2026 del ERP Summit São Paulo, que superó los 11.000 inscriptos y reunió a 165 expositores, mostró un fuerte interés por incorporar soluciones que puedan integrarse a las plataformas existentes. Según la organización, entre el 25% y el 28% de los participantes tenía interés directo en sumar estas capacidades.

Entre las empresas con estructuras complejas, la prioridad es unificar operaciones que crecieron de manera separada. Jefferson Costa, de GRUPOMIR, puso el foco en mejorar la integración entre las distintas unidades de negocio y obtener una visión financiera consolidada. Este tipo de demanda expresa uno de los nuevos roles centrales del ERP: no necesariamente contener todo dentro de un único producto, sino permitir que la empresa observe y administre el conjunto desde una perspectiva común.

En Lima, el evento reunió a más de 900 asistentes y 15 empresas expositoras, con compradores interesados principalmente en evaluar soluciones, actualizar tecnología y analizar posibles migraciones. Allí, Álvaro Fernández Mery, de Entel Digital, introdujo una advertencia central: la IA no reemplaza el orden que debe proporcionar el ERP. Cuando la información no está correctamente estructurada, puede generar conclusiones erróneas. El dato vuelve a ser el combustible, pero el ERP sigue siendo el sistema encargado de organizarlo y darle contexto.

Los testimonios recogidos anteriormente por Prensario en Chile permiten profundizar esta tendencia. Álvaro Borquez, de Laboratorios Bagó, explica que la meta es ganar automatización con IA a partir del ERP y apalancar el área comercial, pero que para hacerlo debe sincronizar desarrollos locales de SAP con el sistema corporativo de Oracle. Su caso representa a muchas grandes organizaciones latinoamericanas: no parten de una plataforma única, sino de diferentes soluciones que deben convivir dentro de una arquitectura coherente.

La necesidad de migrar también aparece con fuerza. Andrea Santis, de Kibernum, plantea que ya no es posible seguir esperando la evolución de un ERP estancado y que se necesita un sistema más proactivo e integrador. En empresas con proyectos y operaciones diversas, como explica Teresa Miranda, de Ciencia Ambiental, la demanda se concentra en centralizar el management y contar con una visión completa de iniciativas que hasta ahora se manejaban de forma fragmentada.

Otros compradores no buscan reemplazar su plataforma, sino enriquecerla. Marcelo Farías, de Manuka, analiza la incorporación de puntos de venta y la integración de áreas hoy separadas, mientras Milton Yávar, de Inchcape, resume la búsqueda en tres vectores: mayores controles, digitalización e IA, combinados dentro de un mismo conjunto.

También emergen nuevos modelos de negocio para los cuales los ERP tradicionales no siempre fueron diseñados. Amandy Espinoza, de RedWire, necesita una solución adaptable a la venta calzada, sin stock y completamente cloud. Alejandra Dodera, de InsideCampus, Uruguay, busca plataformas que acompañen la transformación digital y la internacionalización de las pymes. En ambos casos, la flexibilidad deja de ser un atributo secundario y se convierte en el criterio central de elección.

Las voces de los usuarios convergen en un mismo punto: ya no esperan que el ERP se limite a registrar operaciones. Buscan una plataforma que integre áreas, exponga información confiable en tiempo real, permita sumar nuevas funciones y acompañe los cambios del negocio sin obligar a reconstruir toda la arquitectura.

Un centro de coordinación más abierto

Cloud e IA amplían las posibilidades, pero también aumentan la complejidad. Cada servicio, módulo, API, agente o aplicación adicional aporta valor potencial y, al mismo tiempo, agrega un nuevo punto que debe administrarse. Por eso el ERP vuelve a ganar centralidad.

No se trata necesariamente de regresar al sistema monolítico que pretendía contener todos los procesos dentro de un único producto. El ERP del nuevo ciclo será más abierto y modular, pero deberá ejercer mayor control sobre el conjunto. Tendrá que conectar aplicaciones propias y de terceros, información cloud y on premise, procesos IT y OT, decisiones humanas y acciones autónomas de agentes.

Para los vendors, el desafío será abandonar los discursos abstractos y demostrar resultados por proceso, industria y tamaño de empresa. Para los canales e integradores, construir arquitecturas capaces de funcionar en la práctica. Para los usuarios, ordenar sus prioridades: qué problema desean resolver, qué información lo alimentará, qué sistemas deben conectarse, qué nivel de automatización aceptarán y cómo medirán sus resultados.

El ERP ya no permanece inmóvil durante décadas. Se convierte en una plataforma en evolución constante, desde la cual la empresa puede agregar capacidades, modificar procesos y coordinar las nuevas capas del negocio. En la era Cloud + IA, ese es su nuevo rol: dejar de ser únicamente el sistema que registra lo ocurrido para transformarse en el sistema que ayuda a decidir y ejecutar lo que viene.