IBM ha consolidado en América Latina un enfoque centrado en la nube híbrida y la alta seguridad, apoyado por nuevas instalaciones de centros de datos en la región. En 2021, la compañía inauguró su primera Región Multizona de IBM Cloud en Latinoamérica, localizada en São Paulo, Brasil. Este complejo de centros de datos –compuesto por tres instalaciones independientes pero interconectadas– marcó una importante expansión de la presencia global, y fue concebido para atender la creciente demanda regional de servicios en la nube con resiliencia de nivel empresarial.

El liderazgo regional de IBM en nube híbrida es respaldado por voceros de la compañía que enfatizan la importancia de seguir invirtiendo en infraestructura para acompañar a los clientes en su transformación digital. Tonny Martins, gerente general de IBM América Latina, explicó la visión de IBM al respecto: ‘Para continuar apoyándolos y acompañándolos en este viaje, estamos invirtiendo y expandiendo nuestra infraestructura de nube en la región, para que organizaciones de todas las industrias y tamaños puedan aumentar sus capacidades, teniendo toda la flexibilidad, latencia y control para hacer crecer sus negocios en un entorno de nube rico en seguridad’, enfatizó el ejecutivo.
A partir de esta región multizona, IBM puede ofrecer en América Latina su cartera completa de servicios de nube pública, incluyendo capacidades de inteligencia artificial con IBM Watson, servicios de blockchain, Internet de las Cosas, analítica de datos y plataformas empresariales, todo ello con menores latencias para los usuarios locales y con cumplimiento de los estrictos requisitos de soberanía de datos que exigen industrias altamente reguladas como la financiera o la gubernamental.
La estrategia de IBM en el ámbito de centros de datos difiere ligeramente de la de otros hiperescala, ya que se centra en habilitar entornos de nube híbrida para sus clientes. Esto significa que IBM facilita a las organizaciones combinar la infraestructura de nube pública (como IBM Cloud) con sus propios entornos on-premises o nubes privadas, de forma integrada. Para lograrlo, la compañía ha invertido en infraestructura regional robusta –como la región multizona de Brasil– y en soluciones como IBM Cloud Satellite, que permiten desplegar servicios de IBM Cloud en centros de datos de terceros o en ubicaciones remotas cercanas al cliente. De este modo, IBM atiende a empresas latinoamericanas que buscan migrar a la nube manteniendo ciertos sistemas críticos en entornos locales o híbridos por razones de seguridad, cumplimiento normativo o rendimiento.
El complejo de IBM Cloud en São Paulo fue diseñado con énfasis en la seguridad y la resiliencia. Cada zona de disponibilidad dentro de la región multizona opera de forma aislada, de manera que una eventual interrupción en una de ellas no afecta a las demás, garantizando la continuidad de negocios para cargas de trabajo de misión crítica. Adicionalmente, IBM ofrece servicios exclusivos como IBM Hyper Protect Crypto Services, que proporcionan el más alto nivel de cifrado: las empresas clientes pueden mantener el control exclusivo de sus claves de encriptación, asegurando que sus datos permanezcan inaccesibles incluso para IBM o terceros. Este nivel de seguridad ha resultado atractivo especialmente para bancos, aseguradoras y entidades gubernamentales de América Latina que adoptan la nube de IBM sabiendo que cumplen con las normativas de protección de datos locales (por ejemplo, la Ley General de Protección de Datos brasileña) y estándares internacionales.
La compañía también mantiene su compromiso global con la sostenibilidad ambiental en la región. IBM anunció que planea lograr cero emisiones netas de gases de efecto invernadero para 2030, lo que implica que sus centros de datos –incluido el de Brasil– operarán con energía cada vez más limpia y con eficiencias mejoradas en enfriamiento y uso de hardware. En este sentido, IBM ha incorporado principios de economía circular en sus centros de datos latinoamericanos, reciclando o reacondicionando casi el 100% de sus equipos de hardware reemplazados. Estas medidas se combinan con iniciativas locales donde IBM asesora a clientes en proyectos de computación sostenible, empleando inteligencia artificial y analítica para optimizar el consumo energético y la huella de carbono de las cargas de trabajo en la nube.
Bajo esta perspectiva, IBM ve a la nube como una extensión segura y escalable de los entornos de TI tradicionales de sus clientes. La compañía ha establecido alianzas con operadores locales de centros de datos y telecomunicaciones para ampliar el alcance de IBM Cloud en mercados como México, Colombia y Chile, incluso sin contar todavía con regiones multizona propias en esos países, de forma que puede atender la demanda mediante nodos de nube pública regionalizados o instalaciones compartidas.
A medida que las empresas latinoamericanas aceleran su adopción de la nube –un reciente estudio de IDC indica que para 2024 alrededor del 40% del PIB latinoamericano estará vinculado a la economía digital– IBM espera jugar un rol clave brindando soluciones de nube híbrida y experiencia en sectores industriales. La presencia de la región multizona en Brasil, sumada a la experiencia local de décadas que IBM tiene en países de la región, permite a la compañía ofrecer un trayecto seguro hacia la nube para aquellas organizaciones que requieren confianza, respaldo técnico local y cumplimiento normativo estricto. En 2025, IBM continúa evaluando la expansión de su infraestructura regional conforme a las necesidades de sus clientes: la empresa no descarta establecer nuevos centros de datos o regiones adicionales en América Latina si la demanda lo justifica, especialmente en países donde ya tiene una base amplia de clientes empresariales. Mientras tanto, mediante la combinación de infraestructura robusta, servicios híbridos y enfoque en seguridad y cumplimiento, IBM se posiciona como un socio tecnológico confiable para la modernización de la TI en América Latina.