La transformación digital y la adopción de estrategias multicloud han traído nuevos y complejos desafíos de seguridad para las empresas. El informe de Radware, titulado Application Security in a Multi-Cloud World 2024, expone la evolución de las infraestructuras en la nube, el aumento de ciberataques y la urgente necesidad de medidas de seguridad adecuadas en aplicaciones y APIs. Este análisis de seguridad resalta cómo las organizaciones están consolidando sus plataformas en la nube mientras enfrentan amenazas crecientes y mayor complejidad en la administración de entornos híbridos y de múltiples nubes.

La consolidación del uso de nubes públicas
El informe señala una tendencia hacia la reducción en el número de nubes públicas utilizadas. Muchas organizaciones que anteriormente administraban entre tres y cinco entornos de nube pública ahora consolidan sus servicios en una o dos plataformas. Esto responde a la necesidad de disminuir la fragmentación y los problemas de integración de seguridad, los cuales tienden a incrementarse con cada proveedor adicional. Según Radware, el 99 % de las empresas ahora utiliza una o dos nubes públicas, buscando con ello simplificar la gestión y aumentar la eficiencia de seguridad.
No obstante, la consolidación presenta una desventaja estratégica. Al reducir las plataformas, algunas funcionalidades exclusivas de ciertos proveedores pueden no estar disponibles, limitando la capacidad de innovación de las organizaciones. Esta situación representa un reto, especialmente en sectores altamente competitivos donde la flexibilidad y la capacidad de integración rápida son fundamentales.
Aumento en la frecuencia de ataques a aplicaciones
La frecuencia de ataques a aplicaciones crece de manera acelerada. En 2023, el 41.5 % de los encuestados reportó ataques diarios o semanales, lo que representa un incremento del 43 % respecto al año anterior. Los tipos de ataques incluyen ataques a APIs, bots y DDoS, con los ataques a aplicaciones observándose diariamente en el 22.8 % de las empresas encuestadas, un aumento significativo desde el 4 % reportado en 2022.
Los ataques a APIs han experimentado un aumento notable, ya que el 68 % de los encuestados reporta ver estos ataques con regularidad. Esto pone de relieve la importancia de proteger las APIs, especialmente en un entorno en el que son un componente central en la arquitectura de aplicaciones modernas. Las APIs permiten la interacción entre diferentes sistemas y servicios, lo que también las convierte en un objetivo atractivo para los atacantes que buscan vulnerabilidades en aplicaciones y sistemas interconectados.
Retos de protección en APIs y la creciente dependencia de terceros
El uso de APIs, tanto internas como de terceros, se ha vuelto crítico para las empresas modernas. El informe subraya que el 87 % de las empresas ha incrementado el uso de APIs desarrolladas internamente, y se espera que el 42 % de los encuestados considere las APIs como esenciales para el éxito empresarial en los próximos 12 meses. Sin embargo, la confianza en las medidas de seguridad de las APIs es alarmantemente baja, con el 74.3 % de los encuestados expresando poca confianza en su capacidad para protegerlas adecuadamente contra amenazas de seguridad.
La dependencia de APIs de terceros añade un nivel adicional de riesgo. La mayoría de las aplicaciones web empresariales ejecutan un promedio de 15.9 APIs de terceros en el navegador de los usuarios, lo cual presenta amenazas significativas, especialmente ante ataques a la cadena de suministro de software. Un notable 76.2 % de los encuestados está altamente preocupado por estas vulnerabilidades, con especial temor hacia amenazas como Magecart y formjacking, que aprovechan el código JavaScript malicioso para robar datos sensibles, como detalles de pago de los usuarios.
Protección contra ataques DDoS en aplicaciones y sus implicancias financieras
Los ataques de denegación de servicio distribuido (DDoS) en el nivel de aplicaciones, también conocidos como DDoS de capa 7, están diseñados para comprometer la disponibilidad de aplicaciones críticas. Los encuestados en el informe expresan una alta preocupación respecto a la efectividad de sus protecciones DDoS, temiendo que un exceso de protección bloquee el tráfico legítimo. El 67.8 % de las organizaciones considera esta posibilidad como un problema crítico, más aún cuando el impacto financiero es considerable: el tiempo de inactividad por DDoS cuesta en promedio $6,130 por minuto, lo que equivale a más de $367,000 por hora.
Los ataques DDoS no solo afectan las finanzas, sino que también exponen a las empresas a repercusiones legales y de reputación. El 78.2 % de los encuestados considera la pérdida de ingresos como la consecuencia más significativa de estos ataques, seguida de sanciones regulatorias y daños a la imagen pública. Las pérdidas de clientes debido a interrupciones de servicio, aunque menos frecuentes, también representan un desafío a largo plazo que impacta la lealtad y la confianza de los consumidores en la empresa.
Desafíos persistentes en la gestión de entornos híbridos y multicloud
La complejidad en la gestión de la seguridad aumenta cuando se utilizan múltiples entornos de alojamiento de aplicaciones, incluyendo nubes públicas, privadas y centros de datos on-premise. Aproximadamente el 87 % de las empresas encuestadas emplea una combinación de dos o tres de estos entornos, lo cual exige capacidades avanzadas de administración y visibilidad para lograr políticas de seguridad consistentes. Los problemas de políticas de seguridad inconsistentes entre plataformas crecieron en un 112 % este año, lo que incrementa la probabilidad de brechas de datos y exposiciones no autorizadas.
A medida que las empresas intentan mejorar su postura de seguridad, la falta de políticas de seguridad centralizadas y visibilidad unificada se convierten en problemas críticos. La mayoría de los encuestados destaca la falta de integración entre diferentes nubes como una barrera significativa para la protección eficaz de sus aplicaciones y datos. En este contexto, el informe señala que las organizaciones deben priorizar soluciones de seguridad que faciliten la administración centralizada y permitan aplicar políticas de seguridad de manera uniforme a través de todos los entornos de nube.
Estrategias para fortalecer la seguridad en un mundo multicloud
El informe de Radware resalta la necesidad de adoptar estrategias de seguridad más robustas y unificadas para enfrentar los desafíos del entorno multicloud. Las empresas deben invertir en tecnologías que no solo aseguren las aplicaciones, sino que también permitan visibilidad y control sobre APIs y terceros. Además, es crucial fortalecer la protección contra ataques DDoS y mejorar la preparación para posibles interrupciones del servicio, minimizando así el impacto financiero y de reputación.
Una estrategia clave es la implementación de herramientas de gestión de APIs y seguridad que permitan a las empresas documentar y monitorear sus APIs, especialmente aquellas desarrolladas internamente. La colaboración con proveedores que ofrezcan monitoreo en tiempo real y detección temprana de amenazas es vital para evitar brechas de seguridad en el lado del cliente y proteger las interacciones con terceros.
El panorama actual de la seguridad en aplicaciones en un entorno multicloud está marcado por el aumento en la frecuencia y complejidad de ataques, la creciente dependencia de APIs y terceros, y la necesidad de una administración de seguridad centralizada. Para las empresas, el camino hacia una postura de seguridad sólida implica no solo reducir la cantidad de entornos en la nube, sino también adoptar una estrategia proactiva en la protección de APIs y en la implementación de políticas de seguridad consistentes. Como lo demuestra el informe de Radware, una infraestructura de seguridad adaptada y robusta es indispensable para enfrentar los desafíos de un ecosistema digital en constante evolución.