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Internet of Things: gran motor de nuevos negocios

Dentro de las dinámicas de expansión tecnológica para el año 2024, el Internet de las Cosas (IoT) sigue siendo un eje de evolución desde lo digital, enmarcado en un futuro de mayor seguridad y privacidad. Con una proyección que ya habla de 207 mil millones de dispositivos conectados en todo el mundo, la vulnerabilidad a las amenazas cibernéticas se ha intensificado. La industria ha necesitado entonces, establecer protocolos de seguridad avanzados. A medida que el mundo viene adoptando el trabajo remoto, salvaguardar las redes interconectadas se ha convertido en una prioridad crítica, que se traduce en un aumento de medidas de seguridad innovadoras. El año 2024 se enmarca dentro de un giro decisivo en la narrativa del IoT: el compromiso tácito de preservar la privacidad individual y la confidencialidad de los datos.

Desde la consolidación de la Inteligencia Artificial (IA) en 2023 hasta las proyecciones para el sector tecnológico en 2024, el IoT se erige como el epicentro de las innovaciones. Se prevé una evolución significativa y una reconfiguración en diversas industrias, donde la seguridad, la privacidad y la sostenibilidad se perfilan como pilares fundamentales para el avance tecnológico.

La convergencia de tecnologías como 5G, wifi 7 y la implementación de Edge Computing marcarán una nueva era en la conectividad. Se espera que la asignación de bandas 5G para operadores y la adopción de wifi 7 no solo impulsen la conectividad a múltiples dispositivos, sino que también habiliten aplicaciones industriales y de consumo más sofisticadas.

Además, la seguridad se erige como una prioridad crítica. El enfoque renovado en la protección contra amenazas cibernéticas y la salvaguarda de la privacidad de los datos será fundamental para el avance seguro del IoT. El mercado de seguridad de Internet de las cosas (IoT) de América Latina ha registrado un CAGR de 25.5% durante el período de pronóstico. Un aumento en el número de ataques de ransomware en varios dispositivos IoT y el aumento en el número de regulaciones de seguridad de IoT entre las economías en desarrollo de la región, junto con un aumento en las amenazas de malware y phishing entre diferentes empresas, están impulsando el crecimiento del mercado en América Latina.

De acuerdo a los datos recientes arrojados por una encuesta realizada por la consultora Mordor Intelligence, las soluciones de IoT en América Latina, específicamente México, Brasil y Argentina, han pasado de prestar servicios al proceso de la cadena de suministro a agregar visibilidad a la atención médica, las oficinas gubernamentales y las industrias hoteleras. La implementación en rápido crecimiento de Wi-Fi, RFID, Bluetooth y sensores ha provocado la revolución de IoT.

Hasta ahora mucho de todo esto era implementado u orientados hacia logística, retail, verticales puntuales; pero desde un par de años esta tendencia va en expansión, y todo es más integral, siendo clave en el avance de ciudades digitales, edificios inteligentes, campus universitarios, fábricas, entre otros.

Por ejemplo, actualmente podemos ver su influencia en la prevención, o la mitigación de riesgos de salud para quienes ya padecen algún tipo de enfermedad del tipo temporal, crónica, degenerativa o genética, auxiliando por ejemplo, por medio de dispositivos para medir funciones vitales, aplicaciones que permiten la comunicación entre médicos y pacientes, o glucómetros inteligentes que establecen un historial de resultados y pueden compartirse por medio de la nube con el médico de cabecera.

Otro sector beneficiado de estas implementaciones es el agro. IoT ha permitido mejorar la agricultura para determinar cuál es el mejor momento para regar el campo en función de las condiciones de acidez del suelo, humedad,  incidencia del sol y potenciar el crecimiento de las cosechas.

El año 2024 se perfila como un período de transformación revolucionaria para el Internet de las Cosas (IoT), donde la seguridad, la conectividad eficiente y sostenible, la integración de tecnologías avanzadas y la responsabilidad ambiental conforman el escenario para una evolución tecnológica sin precedentes.