
La industria de las telecomunicaciones realiza cada década una importante actualización de su infraestructura inalámbrica. La de los 2000 estuvo dominada por 3G, mientras que los dispositivos móviles se han estado ejecutando en 4G durante los últimos diez años. Las primeras redes 5G comenzaron a debutar en 2021.
A finales del mes de junio de 2022, siete países de Latinoamérica habían lanzado servicios comerciales 5G. Si bien la tasa de adopción actual es de alrededor del 1% del total de conexiones, se espera que crezca hasta el 11% para 2025, según el informe “La Economía Móvil Latinoamérica” de GSMA.
Sin embargo, el 4G todavía es la tecnología dominante en la región. Tal y como mencionan en el citado estudio, “la adopción se duplicó con creces en los últimos cinco años, impulsada por la expansión de las redes e iniciativas de los operadores móviles para migrar a los usuarios de redes de legado”. Con todo ello, se prevé que la adopción del 4G vea su pico en 2024 mientras los usuarios migrarán cada vez más a servicios 5G. Actualmente, sin embargo, la tecnología 5G en América Latina está apenas emergiendo, recalcan.

Al comparar la tecnología inalámbrica de cuarta y quinta generación, el 5G no solo supera las capacidades de red 4G, sino que también cumple y sobrepasa sus objetivos de velocidad general, latencia y densidad. 5G permite:
▸ Velocidad de red 10 veces mayor al 4G: supera los 10GB por segundo.
▸ Mayor número de dispositivos conectados: es posible mantener más de 1 millón de dispositivos por kilómetro cuadrado, a diferencia de los 100.000 que pueden conectarse con 4G.
▸ Reducción de la latencia: con 5G se reduce hasta a 1 milisegundo el tiempo que toman los datos en recorrer la distancia entre emisor y receptor
▸ Mejora del ancho de banda, aumentando la capacidad de la red y la transmisión del volumen de datos
▸ Rendimiento de las baterías, Gracias al aumento de la velocidad y la reducción de la latencia, el rendimiento de la batería de los dispositivos que usen la 5G podría aumentar considerablemente, puesto que el consumo de energía de la red podría reducirse hasta en 90%.
▸ La tecnología 5G abre la puerta al ‘Internet de las cosas’ y al desarrollo de ciudades inteligentes.
Con la llegada del 5G no solo se avanza en velocidad de transferencia, entre otros, sino que se consigue abordar un problema ante el que nos íbamos a ver sumidos en poco tiempo: la saturación de antenas. En tan solo unos meses las antenas de conexión de las ciudades recibirán cientos de solicitudes de itinerancia más que hoy en día, pero gracias al 5G esto no será un problema.

Esta nueva red permite conectar mayor número de usuarios más rápido y de manera más eficiente; podrá dar servicio a hasta 100 dispositivos por metro cuadrado. En un escenario similar, la red 4G habría colapsado irremediablemente.
Con el 5G abrimos las puertas al desarrollo de ciudades inteligentes y al ‘Internet de las cosas’. Y es que dentro de unos años, la población de las ciudades aumentará considerablemente y es necesario contar con la rapidez de respuesta y fiabilidad de la red 5G para que la tecnología y las infraestructuras funcionen a niveles óptimos.