A medida que el modelo híbrido se convierte en el estándar en las empresas, la función de los directores de seguridad de la información (CISOs) enfrenta nuevos desafíos. En un entorno donde los datos y operaciones están distribuidos entre entornos locales y la nube, la complejidad de la ciberseguridad aumenta significativamente. Check Point Software Technologies ha identificado cuatro aspectos clave para que los CISOs puedan garantizar la seguridad y la continuidad de sus operaciones, en un panorama cada vez más exigente.

Uno de los retos más destacados es la necesidad de gestionar una infraestructura de seguridad diversificada, que Gartner estima incluirá para 2025 más de dos factores de implementación de firewall en cada despliegue de red, una cifra notablemente mayor que la observada en 2023. En este contexto, las empresas buscan una protección que cubra tanto sistemas on-premises como en la nube. Sin embargo, al equilibrar las necesidades empresariales con la seguridad, los CISOs también deben considerar la multiplicidad de plataformas y los tipos de firewall que manejan, que van desde sistemas físicos hasta servicios virtualizados y en la nube.
1. Aumento del riesgo de brechas en múltiples entornos
La diversidad de entornos trae consigo riesgos añadidos en materia de ciberseguridad. Al gestionar sistemas híbridos que incluyen tanto dispositivos IoT como aplicaciones en la nube, el riesgo de brechas aumenta, así como la necesidad de una integración efectiva entre múltiples sistemas. Esto requiere un sistema de firewall de malla híbrida que combine hardware, dispositivos virtuales y servicios de firewall gestionados en la nube, ofreciendo capacidades de prevención de amenazas avanzadas que refuercen la seguridad de los datos. Manuel Rodríguez, Gerente de Ingeniería de Seguridad para NOLA en Check Point, señala que ‘es fundamental diseñar un marco de seguridad híbrido que mantenga una postura de seguridad integral en todos los entornos para reducir vulnerabilidades’.
2. Complejidad en el cumplimiento normativo
El entorno híbrido fragmenta las operaciones de seguridad entre múltiples herramientas y equipos, creando desafíos para el cumplimiento normativo. La supervisión y respuesta a incidentes, elementos críticos para una seguridad eficaz, se vuelven más complejos y difíciles de coordinar. En este sentido, una plataforma unificada de firewall permite consolidar registros y visibilizar toda la actividad de red, lo que facilita la respuesta a incidentes y asegura que las normativas se cumplan sin dificultad. Check Point sugiere plataformas de firewall de malla híbrida con gestión unificada que ofrezca una respuesta integral a los requerimientos de cumplimiento.
3. Carga administrativa y operativa
Otro desafío es la carga administrativa que implica gestionar diversas plataformas. La falta de integración entre soluciones obliga al equipo de TI a moverse entre múltiples paneles de control para actualizar políticas de seguridad y aplicar controles. Esta desconexión no solo consume tiempo, sino que también aumenta el riesgo de brechas, pues cada plataforma añade complejidad al proceso. La solución pasa por una arquitectura de seguridad centralizada, en la que todas las funciones se gestionen desde un único panel. Esta visibilidad y eficiencia aumentadas permiten que el equipo de TI dedique más tiempo a actividades de alto valor, en lugar de lidiar con sistemas fragmentados.
4. Limitaciones de presupuesto y adquisiciones
El modelo de seguridad en un entorno híbrido puede llegar a ser costoso, especialmente al gestionar múltiples tipos de firewall y sistemas con estructuras de precios distintas. Los CISOs deben enfrentarse al desafío de mantener el equilibrio entre seguridad y presupuesto, seleccionando plataformas con modelos de precios flexibles. La opción de un firewall de malla híbrida permite consolidar la seguridad de todos los entornos bajo un solo proveedor, optimizando así los costos sin sacrificar protección.
Con estas recomendaciones, Check Point Software ofrece un enfoque robusto y cohesivo para enfrentar los desafíos del modelo híbrido. Las soluciones que integran tecnologías de firewall de malla y una gestión centralizada son clave para que los CISOs garanticen la seguridad, optimicen recursos y aseguren la continuidad operativa de sus empresas en un entorno digital complejo y en constante evolución.