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La revolución de la Inteligencia Artificial en centros de datos

La omnipresencia de la inteligencia artificial (IA) ha marcado un cambio irreversible en todas las industrias, llevando a la afirmación de Jensen Huang, fundador y director ejecutivo de NVIDIA: ‘Todas las industrias se convertirán en industrias tecnológicas’. Este fenómeno no solo impulsa avances notables en medicina y la precisa prevención de fraudes, sino que también está transformando radicalmente la infraestructura de los centros de datos.

La alimentación y enfriamiento de la IA y la computación acelerada en la sala de datos

Las cargas de trabajo de IA están liderando cambios significativos en la forma en que gestionamos la alimentación y refrigeración de los datos procesados, especialmente en la computación de alto rendimiento (HPC). La demanda de potencia y refrigeración ha aumentado exponencialmente, desafiando las infraestructuras existentes. Mark Zuckerberg anunció una inversión masiva de Meta para implementar 350,000 GPU NVIDIA H100, evidenciando la creciente necesidad de adaptación.

Para satisfacer estas demandas, se prevé que la alta densidad de racks se convierta en la norma, con densidades por encima de los 100 kW cada vez más comunes. Este cambio exige mejoras significativas en la capacidad de potencia desde la red eléctrica hasta los chips en cada rack.

En este contexto, la introducción de tecnologías de enfriamiento líquido se vuelve esencial. El enfriamiento líquido directo al chip y los intercambiadores de calor de puerta trasera emergen como las principales opciones. Estas tecnologías buscan abordar el desafío de gestionar el calor generado por las GPU que ejecutan cálculos de IA, proporcionando eficiencia y sostenibilidad.

La transición hacia la alta densidad no será instantánea, y diseñadores de centros de datos enfrentarán desafíos para preparar la infraestructura para el futuro. Vertiv, consciente de esta necesidad, presenta diseños optimizados que incluyen tecnología de potencia y enfriamiento capaz de soportar cargas de trabajo de hasta 100 kW por rack en diversas configuraciones.

Estos diseños ofrecen flexibilidad a integradores, proveedores de servicios y usuarios empresariales, permitiendo adaptarse a las necesidades específicas de cada implementación. La combinación de enfriamiento líquido y otras opciones de eliminación del calor ofrece una transición suave y rentable hacia la alta densidad sin interrupciones en las cargas de trabajo existentes.