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La revolución fintech, el camino hacia la inclusión financiera

Por Diego Demarco, manager de Operaciones de Getnet.

Diego Demarco, manager de Operaciones de Getnet

Las fintech han provocado una verdadera revolución en todo el mundo, en especial en Latinoamérica, donde gran parte de la población no está bancarizada. En la economía informal de estos países predomina el efectivo por diferentes razones, pero una de ellas es por el desconocimiento o la imposibilidad de acceder a servicios bancarios. La penetración  de la telefonía móvil -que en la Argentina, según el ENACOM es de 129 dispositivos cada 100 habitantes- ha facilitado la expansión de estas nuevas tecnologías financieras, que de a poco están llegando a segmentos de la población que la banca tradicional no estaba pudiendo alcanzar.

Según un informe publicado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la cantidad de fintech en Latinoamérica aumentó un 112 por ciento entre 2018 y 2021, que implica un crecimiento anual aproximado del 37 por ciento. En este contexto, las fintech en la Argentina están en plena expansión y, según datos de la Cámara Argentina de Fintech, el país se encuentra tercero en la región por debajo de Brasil y México. Hoy, el sector está integrado por más de 300 empresas que emplean a más de 25 mil personas.

Además de accesibilidad, las fintech han garantizado simpleza y agilidad en sus prestaciones y en ese sentido supieron satisfacer las demandas de las nuevas generaciones, mucho más acostumbradas a desenvolverse en entornos digitales que analógicos. La pandemia de Covid-19, por otro lado, aceleró ese proceso, ya que la necesidad de quedarse en casa obligó a realizar transacciones de forma online o sin fricción, lo que implicó reducir el uso del dinero y, en consecuencia, produjo un aumento de de los pagos digitales, realizados a través de códigos QR -cuyo uso hoy supera a las tarjetas de débito-, los links de pago o los API Checkout, entre otros sistemas.

En este contexto, los bancos tuvieron que adaptarse para poder integrarse a esa nueva realidad. Muchos optaron por desarrollar sus propias soluciones tecnológicas para no quedar rezagados. Getnet es la solución de cobros del Grupo Santander. Tras consolidarse en Europa y en países de Latinoamérica como Brasil, donde es líder del mercado, se instaló en la Argentina en 2020, en plena pandemia, y en tan solo tres años se posicionó en el continente como la tercera empresa de cobros en comercios.

Con Getnet se logró integrar lo mejor de los dos mundos, el de las fintech y el de los bancos, a través de una plataforma global que acepta una multiplicidad de medios de pago, desde tarjetas de crédito, débito y prepagas hasta códigos QR o APIs que permiten efectuar transacciones virtuales y que interactúan con los diferentes actores del sistema de cobros. De esta manera, es posible brindar soluciones sujetas a las necesidades de cada cliente, tanto para grandes empresas como para pymes y emprendimientos. Además, el hecho de pertenecer a Santander permite brindar promociones y alternativas de financiación, como son los descuentos y las cuotas sin interés, así como un lugar físico de atención al cliente, – las sucursales del banco – generando así un entorno más confortable para los segmentos que aún no están acostumbrados a los canales online.

Getnet es un ejemplo de cómo los bancos tradicionales han aprendido de las fintech para mejorar sus servicios y simplificar los procesos, en este caso de los sistemas de cobros, en los que se busca una integración total con todos los actores para que en última instancia el usuario pueda tener la libertad de elegir con qué medio pagar. Esto, en definitiva, permitirá a todos los segmentos de la sociedad tener acceso a instrumentos de ahorro y financiación que los haga crecer y desarrollarse económicamente. En otras palabras, conducirá a la inclusión financiera y a una sociedad más igualitaria.