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Lo nuevo de lo nuevo, en cooling

En la última década, el enfriamiento de centros de datos ha pasado de ser un aspecto técnico a un factor estratégico para el sector de infraestructura digital. La rápida adopción de computación de alta densidad, incluyendo aplicaciones de inteligencia artificial y alta performance, está llevando al límite los sistemas tradicionales de enfriamiento por aire. A nivel global, los operadores de centros de datos buscan soluciones más eficientes y sostenibles, impulsando tecnologías emergentes de enfriamiento líquido y refrigeración por puerta trasera. Latinoamérica, con un mercado de centros de datos en expansión acelerada, no es ajena a esta tendencia. Se espera que el mercado latinoamericano de cooling crezca de aproximadamente USD 0,81 mil millones en 2024 a USD 1,91 mil millones en 2029, reflejando la urgencia de adoptar tecnologías modernas para satisfacer la demanda sin comprometer eficiencia ni costos.

En este informe analizamos el avance e implementación de enfriamiento líquido y refrigeración por puerta trasera en los centros de datos de México, Brasil, Colombia, Chile, Perú, Costa Rica y Argentina. Se adopta un enfoque de mercado y casos de uso, destacando proyectos recientes, niveles de demanda y la posición de Latinoamérica frente a las tendencias globales en cooling.

Panorama global de las nuevas tecnologías de enfriamiento

A nivel mundial, la industria de centros de datos está experimentando un cambio de paradigma en sus estrategias térmicas para soportar densidades de potencia crecientes. El enfriamiento líquido – que engloba métodos como la inmersión de componentes en líquidos dieléctricos y la refrigeración líquida directa a chip – se considera cada vez más esencial para racks de alta densidad, especialmente con la proliferación de GPUs para IA, según análisis de 2025.

Muchas implementaciones actuales combinan enfoques híbridos (por ejemplo, 70% líquido y 30% aire), donde soluciones como intercambiadores de calor en puerta trasera (RDHx) y enfriamiento líquido directo conviven con sistemas de aire forzado. De hecho, los paneles de puerta trasera refrigerada se perfilan como la solución líder en enfriamiento líquido de aquí a 2034, gracias a su eficiencia energética y facilidad de integración en centros de datos existentes. Estas puertas con intercambiadores líquido-aire aprovechan el calor generado por los servidores para extraerlo más eficazmente que métodos de aire tradicionales, reduciendo el consumo de energía del sistema de cooling.

Por su parte, la inmersión de servidores en líquido (single-phase o two-phase) promete aún mayor rendimiento térmico, permitiendo enfriar racks de más de 150 kW que serían inviables con aire. No obstante, su adopción masiva enfrenta retos: hoy por hoy, menos del 10% de los centros de datos globales han implementado enfriamiento por inmersión, y su despliegue se concentra principalmente en instalaciones especializadas de IA o HPC.

Los estudios indican que este porcentaje cambiará pronto: el 61% de los operadores de centros de datos a nivel mundial están considerando implementar enfriamiento líquido directo, aunque solo un 11% lo utilice actualmente. La expectativa es que, a medida que los chips de última generación triplican sus requerimientos de potencia térmica, estas tecnologías pasen de experimentales a indispensables en todo nuevo centro de datos. Incluso gigantes tecnológicos como Alibaba, Microsoft y Google ya han adoptado enfriamiento líquido avanzado en sus hyperscalers, marcando la pauta para el resto de la industria.

El consenso global apunta a que el enfriamiento por líquido (en sus diversas formas) y los intercambiadores en el rack son ejes centrales para garantizar eficiencia energética y sostenibilidad en centros de datos modernos. Esto viene acompañado por iniciativas de reutilización de calor – HPE y Danfoss lanzaron en 2024 módulos para aprovechar el calor residual de data centers – y por mejoras en refrigerantes y estandarización. Aunque los costos iniciales elevados y la falta de estandarización han sido barreras, la presión regulatoria para reducir la huella de carbono está acelerando la adopción de estas innovaciones en todo el mundo.

Tecnologías avanzadas de cooling: enfriamiento líquido vs. puerta trasera

Antes de abordar cada mercado nacional, conviene delinear las dos tecnologías destacadas:

Enfriamiento líquido (Liquid Cooling): Incluye tanto refrigeración líquida directa al chip (D2C) – donde agua u otros fluidos circulan por cold plates en contacto con CPUs/GPUs – como el enfriamiento por inmersión de componentes en baños de líquido dieléctrico. Su ventaja principal es la capacidad calorífica del agua o líquidos especiales, unas 3.000 veces mayor que la del aire. Esto permite remover mucho más calor con menos energía, incrementando significativamente la eficiencia. Diversos estudios cifran en 40% el porcentaje de consumo energético de un centro de datos atribuido a enfriamiento por aire tradicional, de modo que sustituirlo por líquido reduce drásticamente la potencia dedicada a climatización.

Los sistemas líquidos también pueden operar a temperaturas más elevadas sin afectar la electrónica, abriendo la puerta a reutilización de calor en otros procesos. Como resultado, el mercado global de enfriamiento líquido en centros de datos está creciendo casi un 24% anual, pasando de USD 5,65 mil millones en 2024 a una proyección de USD 48,4 mil millones en 2034.

Los incentivos son claros: mejor eficiencia térmica, posibilidad de densidades de computación mucho mayores, y reducción de la dependencia en grandes chillers o aire acondicionado. Sin embargo, los desafíos incluyen mayor complejidad de mantenimiento, manejo de líquidos y necesidad de capacitación especializada; además, implicaciones en el diseño estructural – tanques de inmersión cargados pueden pesar varias toneladas, requiriendo pisos reforzados. Aun así, con la demanda imparable de IA, la industria converge en que el enfriamiento líquido es una tecnología transformativa para la operación de data centers.

Refrigeración por puerta trasera (Rear-Door Heat Exchangers): Consiste en integrar un intercambiador de calor líquido-aire en la puerta trasera de cada rack. En lugar de enfriar toda la sala, estas puertas capturan el aire caliente que sale de los servidores y lo enfrían inmediatamente mediante un radiador con líquido circulante. Es una solución híbrida: el calor se extrae mediante líquido, pero los servidores en sí siguen refrigerados por aire internamente.

La gran ventaja es su facilidad de implementación en centros de datos existentes (retrofit) sin rediseñar completamente la arquitectura de los servidores. Según análisis del mercado, los RDHx están liderando la adopción porque no requieren cambios drásticos en los equipos TI y pueden conectarse a la infraestructura de agua fría del edificio.

Ofrecen eficiencias cercanas a las del liquid cooling directo, ya que eliminan el calor antes de que recircule, mejorando el PUE y densidad soportada. Estudios como los de Lawrence Berkeley National Lab evidencian que las puertas refrigeradas pueden reducir un 30–50% la energía de enfriamiento frente a métodos de aire forzado tradicionales.

Su límite está en que, a diferencia de la inmersión, siguen dependiendo de que los ventiladores internos muevan aire a través del intercambiador, por lo que a densidades extremas puede requerirse combinar con D2C. Aun así, fabricantes importantes (Vertiv, Schneider, IBM, etc.) ofrecen puertas refrigeradas desde hace años, y su adopción va en aumento globalmente como solución puente hacia sistemas completamente líquidos.

En 2024, por ejemplo, se presentaron unidades RDHx capaces de disipar hasta 1.380 kW por rack, cifras impensables con enfriamiento convencional. La refrigeración por puerta trasera se alza como una alternativa atractiva para operadores que buscan dar soporte a racks más densos sin construir nuevos centros de datos, impulsando gran parte del crecimiento en enfriamiento avanzado.

Mercado latinoamericano y adopción por país

Latinoamérica está emergiendo como un terreno fértil para la modernización de infraestructuras de enfriamiento, impulsada por la digitalización acelerada y la llegada de proveedores globales de nube a la región. Aunque históricamente la región adoptaba nuevas tecnologías con cierto rezago, esto está cambiando: en 2024, Brasil y México concentran alrededor del 70% de las inversiones verdes en centros de datos latinoamericanos, y ambos países están incorporando soluciones avanzadas de cooling para mejorar la eficiencia energética.

Otros mercados de menor escala, como Chile, Colombia, Argentina, Perú y Costa Rica, también están implementando iniciativas para modernizar el enfriamiento en nuevos centros de datos, aunque en diferentes grados. A continuación, se detalla la situación en cada país, en orden de prioridad:

México

México se ha posicionado como uno de los mercados de centros de datos más dinámicos de Latinoamérica, impulsado por su cercanía geográfica a Estados Unidos y un robusto crecimiento de la economía digital local. Con aproximadamente 30% de la cuota de mercado regional, México es el segundo hub de la región y avanza rápidamente en la adopción de tecnologías de cooling de última generación.

Un hito reciente fue la apertura en 2024 de la primera región de nube hyperscale de Microsoft en Querétaro, un proyecto de escala masiva que trajo infraestructura de clase mundial al país. Aunque los detalles técnicos del enfriamiento de este campus no son públicos, es razonable asumir que incluye las soluciones más modernas de eficiencia.

La entrada de hyperscalers está elevando el estándar: los nuevos centros de datos en México tienden a diseñarse con PUE bajos y sistemas de enfriamiento altamente eficientes, combinando economización por aire (donde el clima lo permite) con enfriamiento líquido suplementario en zonas de alta densidad.

En paralelo, los operadores locales y regionales también innovan. ODATA, proveedor latinoamericano con gran presencia en México, anunció en 2024 la implementación de la tecnología de enfriamiento Delta³ desarrollada por su matriz Aligned. Este sistema captura y remueve el calor directamente en la fuente y es capaz de enfriar racks mixtos de hasta 50 kW en la misma hilera.

Lo interesante es que Delta³ puede integrarse fácilmente con enfriamiento líquido, lo que posiciona a ODATA para cubrir las demandas emergentes de IA y HPC de sus clientes en México. El hecho de que esta tecnología se fabrique localmente en Brasil y se despliegue en data centers mexicanos indica una transferencia acelerada de innovaciones dentro de la región.

Por parte del gobierno mexicano, existen incentivos y políticas que favorecen la eficiencia energética en centros de datos. México ofrece subsidios para la adopción de energías renovables en centros de datos, lo cual complementa directamente la implementación de cooling avanzado: un centro de datos que instala, por ejemplo, enfriamiento líquido con menor consumo eléctrico puede aprovechar estos subsidios para alimentarse con energía solar o eólica.

Además, México ha visto un auge de parques industriales para centros de datos – particularmente en Querétaro – donde las nuevas instalaciones cuentan con infraestructura de enfriamiento de última generación desde el diseño.

Empresas locales como KIO Networks y Alestra también reportan mejoras continuas en la eficiencia de sus salas: inicialmente optimizando la distribución de aire y contención de pasillos, y ahora evaluando esquemas de liquid cooling para futuros incrementos de densidad, según comentarios de la industria.

En cuanto a demanda, México tiene un motor claro: la adopción de nube, big data y servicios digitales en sectores como manufactura, finanzas y salud está creciendo exponencialmente. Esto impulsa la construcción de centros de datos y la modernización de los existentes.

Proveedores de la nube globales (además de Microsoft, Google y AWS tienen planes de expansión en el país) suelen traer consigo sus estándares globales de eficiencia, que incluyen free cooling, agua reutilizada para chillers y predisposición para enfriamiento líquido en puntos críticos.

Se espera que conforme IA y machine learning ganen terreno en las empresas mexicanas, aumente el interés por soluciones de enfriamiento líquido que permitan albergar esas cargas intensivas sin multiplicar costos energéticos.

México se encuentra en una fase de transición: pasando del enfriamiento tradicional a modelos híbridos aire-líquido, con un entorno regulatorio favorable y casos pioneros que demuestran la viabilidad local de estas tecnologías.

Brasil

Brasil lidera indiscutiblemente el mercado latinoamericano de centros de datos – cerca de 40% del mercado regional – y por tanto está a la vanguardia en la adopción de tecnologías avanzadas de enfriamiento. Con los mayores hubs de nube pública (São Paulo y Río de Janeiro) y numerosos proveedores locales, Brasil ha sido terreno de pruebas para innovaciones en eficiencia.

Un dato ilustrativo: centros de datos en Brasil ya han adoptado enfriamiento líquido logrando reducir el consumo de energía dedicado a cooling en hasta un 40%. Esta notable mejora se logró en instalaciones de alta densidad donde la refrigeración líquida sustituyó o complementó a sistemas tradicionales, aliviando la carga sobre los compresores y ventiladores.

Las grandes empresas han sido catalizadoras. Ascenty, uno de los operadores de data centers más importantes de Brasil, ha enfocado su estrategia en eficiencia energética e innovación en cooling para mantener un servicio competitivo. Sus centros de datos, muchos de escala hyperscale, integran componentes como adiabatic cooling, contención térmica y están preparados para instalar módulos de enfriamiento líquido según la demanda de clientes HPC.

Equinix, otro jugador clave con múltiples sitios en São Paulo, incorporó técnicas de free cooling en su instalación SP3, aprovechando el clima más fresco nocturno para reducir consumo. Si bien el free cooling se ubica en el ámbito del enfriamiento por aire, su adopción muestra la prioridad que se da a la eficiencia; y es complementaria al liquid cooling, ya que ambos buscan disminuir dependencia en refrigeración mecánica pesada.

Una tendencia evidente en Brasil es la rápida adopción de tecnologías de última generación financiadas por inversionistas de centros de datos. Por ejemplo, se reporta una creciente inversión en enfriamiento directo a chip y otras soluciones modernas, impulsada en parte por la necesidad de soportar centros de datos hiperescala.

Brasil fue de los primeros de la región en desplegar redes 5G, lo que está fomentando también la expansión de centros de datos edge locales; en esos micro centros, el control térmico eficiente es crítico por la falta de espacio para enfriamiento convencional. Los operadores están explorando activamente el liquid cooling incluso en regiones cálidas o húmedas del país, adaptando los diseños a climas diversos.

Esto es importante porque Brasil abarca zonas climáticas muy distintas: en el sur, ciudades como Porto Alegre tienen inviernos frescos (propicios para economización por aire), mientras que en el norte tropical el calor y humedad hacen casi obligatorio cerrar el circuito con enfriamiento líquido para garantizar estabilidad.

Otro indicio del compromiso brasileño con estas tecnologías es la actividad de los fabricantes y proveedores. Vertiv, por ejemplo, adquirió en 2023 a CoolTerra, especialista en infraestructura de enfriamiento líquido, fortaleciendo su presencia regional. Asimismo, Huawei presentó en 2024 innovaciones en intercambiadores de calor (IceCube) y soluciones de IA para cooling, seguramente aplicables a proyectos brasileños donde Huawei participa.

Munters, multinacional de climatización, fabrica en Paraná los sistemas Delta³ de Aligned/ODATA, los cuales inicialmente se desplegarán en Brasil y luego en México. Tener producción local de tecnología de enfriamiento de punta reduce costos y acelera la adopción en el país.

En términos de demanda y proyectos, Brasil cuenta con la mayor concentración de centros de datos hyperscale en la región (Amazon AWS y Microsoft Azure operan regiones en São Paulo desde 2014, Google Cloud abrió infraestructura también). Estas compañías tienen objetivos agresivos de sostenibilidad y densidad: Amazon, Google y Microsoft integran energías renovables y cooling eficiente en sus data centers brasileños.

La expansión continua – AWS anunció recientemente inversiones multimillonarias para ampliar capacidad en Brasil – implicará nuevos deployments de liquid cooling para soportar clusters de IA.

En HPC estatal, Brasil también es puntero: el supercomputador Santos Dumont y otros sistemas de Petrobras o instituciones científicas han utilizado refrigeración líquida para lograr los rendimientos deseados.

A medida que crece la presión regulatoria local por eficiencia – Brasil ofrece incentivos fiscales a infraestructura eficiente y promueve data centers verdes – es de esperar que cada nuevo data center grande en Brasil incorpore al menos intercambiadores líquido-aire en racks o pasillos para optimizar su PUE.

Brasil encabeza la región no solo en capacidad sino en pionerismo tecnológico en cooling. Los casos de éxito muestran que es posible operar centros de datos de gran porte en clima tropical con liquid cooling, logrando ahorros sustanciales. Esto prepara el terreno para que las tecnologías de enfriamiento líquido y puertas refrigeradas de rack se conviertan en estándar en el país en los próximos años, cimentando la posición de Brasil como líder regional en eficiencia de centros de datos.

Colombia

Colombia se ha ido consolidando como uno de los mercados emergentes para centros de datos en Latinoamérica, ubicado después de México, Brasil y Chile en relevancia. Aunque su participación de mercado regional es menor (estimada en torno al 5–8%), el país muestra crecimiento acelerado en infraestructura digital.

Bogotá, su capital, se ha vuelto un hub atractivo por su ubicación estratégica en la región andina y un clima naturalmente fresco que favorece el enfriamiento. Muchos centros de datos en Bogotá aprovechan la altitud (~2.600 m s.n.m.) para usar free cooling gran parte del año, operando con aire exterior hasta un 75% del tiempo, según fuentes del sector.

Esto ha permitido a varios operadores posponer inversiones en enfriamiento líquido; sin embargo, la creciente demanda de densidad y redundancia está empezando a generar interés en tecnologías más avanzadas.

Entre 2022 y 2024, varios proyectos nuevos en Colombia incorporaron diseños de enfriamiento moderno. Por ejemplo, HostDime inauguró un gran centro de datos cerca de Bogotá con certificación Tier IV, empleando contención de pasillos fríos y sistemas de climatización altamente eficientes, que podrían adaptarse a enfriamiento líquido para racks especiales en el futuro.

ODATA también expandió operaciones en Colombia, y dado que en otros países está introduciendo Delta³, es probable que con el tiempo traiga esas mejoras a sus sitios colombianos. Colombia figura entre las ubicaciones que operadores como ODATA ven con potencial para edge data centers, lo cual incrementa la necesidad de soluciones de cooling compactas.

El interés por IA, Big Data y servicios financieros en Colombia está creciendo, y con ello la necesidad de HPC locales. Bancos grandes y empresas de telecomunicaciones comienzan a implementar hardware de alta densidad para analytics y IA. Si bien inicialmente lo alojan en colocation tradicional, se espera que en los próximos años demanden suites con enfriamiento líquido dedicado.

El personal técnico en Colombia ya está familiarizándose con estas tendencias mediante conferencias y entrenamientos regionales. No sorprende que en encuestas regionales los operadores colombianos hayan expresado interés en liquid cooling, alineados con el 61% global que evalúa implementarlo.

Otro factor relevante es la geografía y disponibilidad de agua. Colombia, a diferencia de México o Chile, no sufre escasez hídrica severa; por tanto, muchos centros de datos siguen usando torres de enfriamiento por agua y chillers con evaporación. Esto reduce ligeramente la presión inmediata por enfriamiento líquido, pero incrementa la responsabilidad en manejo de agua.

Con miras a sostenibilidad, algunas instalaciones colombianas buscan cerrar circuitos de agua mediante adiabáticos o enfriadores secos. La puerta trasera refrigerada es una pieza que encaja en ese esquema, porque permite usar un circuito de agua cerrado a temperatura moderada para enfriar racks sin evaporación.

Es razonable prever que los próximos centros de datos de hiperescala que se construyan en Colombia incluirán RDHx o enfriamiento líquido en su diseño base, replicando las prácticas de sus instalaciones en otros países.

Colombia está en la antesala de adoptar tecnologías de cooling más avanzadas. Su ventaja climática le dio margen para estirar el modelo de enfriamiento por aire, pero las tendencias de densificación y fiabilidad están allanando el camino para la introducción de enfriamiento líquido y soluciones híbridas.

Con proyectos innovadores en el horizonte y la experiencia de México, Brasil y Chile disponibles como referencia, Colombia probablemente dará el salto a enfriamiento de próxima generación a corto plazo para seguir siendo competitiva y sostenible en su emergente economía digital.

Chile

Chile es reconocido por su estabilidad institucional y compromiso con energías renovables, lo que lo ha convertido en un destino preferido para centros de datos de compañías globales. Aunque representa cerca de 10% del mercado regional por tamaño, tiene una influencia mayor en tendencias debido a la presencia de gigantes como Google (que opera un importante campus en Quilicura, Santiago) y futuros proyectos de Microsoft.

Estos actores globales suelen implementar en Chile tecnologías similares a las de sus instalaciones en Estados Unidos o Europa, incluyendo enfriamiento de alta eficiencia. Es de público conocimiento que Google utiliza extensivamente free cooling evaporativo en su centro de datos chileno, aprovechando el clima seco de Santiago para enfriar con aire exterior gran parte del año.

Sin embargo, con la llegada de nuevas cargas de IA, es probable que incluso estos data centers pioneros evalúen añadir enfriamiento líquido a nivel de rack para ciertas partes de sus operaciones.

Chile enfrenta un desafío climático dual: en la zona central hay clima templado seco, ideal para enfriamiento pasivo, pero también sufre escasez hídrica crónica. Por ello, las técnicas tradicionales de enfriamiento evaporativo tienen límites: consumir grandes volúmenes de agua para enfriar data centers ya no es sostenible.

En este contexto, tanto autoridades como operadores miran con buenos ojos las alternativas de circuitos cerrados líquidos. Un sistema de enfriamiento por inmersión o por puerta trasera con dry coolers puede operar con un consumo de agua prácticamente nulo, en comparación con los miles de litros diarios que consumiría un chiller evaporativo equivalente.

Este factor hídrico podría acelerar la adopción de enfriamiento líquido en Chile más por ahorro de agua que por eficiencia eléctrica. El gobierno chileno ha sido proactivo en materia de sostenibilidad: impuso metas estrictas de reducción de emisiones de carbono, incentivando a las empresas a adoptar tecnologías verdes.

Muchos centros de datos en Chile ya funcionan con energía 100% renovable (solar del desierto y eólica), y para ser totalmente green buscan optimizar también el enfriamiento. Un importante operador en Chile logró reducir sus costos operativos en 30% tras migrar a infraestructura energética eficiente y enfriamiento moderno alimentado con renovables.

Aunque no se han divulgado los detalles, esa infraestructura eficiente probablemente incluya mejoras en cooling. Esta experiencia local prueba a otros actores que invertir en cooling avanzado genera un ROI tangible en ahorros de OPEX, además del beneficio ecológico.

Algunas instalaciones han ensayado soluciones intermedias como in-row cooling con agua fría, similar conceptualmente a la refrigeración por puerta trasera. También empresas de telecomunicaciones como GTD y Entel adaptaron salas existentes con paneles de intercambiadores en racks para aumentar capacidad sin construir nuevos sitios.

Con la creciente comunidad de desarrollo de IA en Chile (iniciativas de universidades y startups), hay pequeños laboratorios HPC que han montado kits de enfriamiento líquido a menor escala, incluyendo enfriamiento directo de CPUs en clústeres de investigación.

Estas experiencias locales han creado conocimiento práctico y proveedores capaces de dar soporte. Chile está bien posicionado para equiparar las tendencias globales de cooling: tiene apoyo de empresas multinacionales, presión por cuidar agua y energía, y ejemplos exitosos.

El siguiente paso será ver un gran centro de datos – quizá una futura instalación cloud de Microsoft – anunciando el uso de enfriamiento líquido o recuperación de calor en Chile, marcando un precedente para toda la región andina.

Mientras tanto, la adopción incremental de puertas traseras refrigeradas o enfriamiento líquido en racks críticos seguirá aumentando, especialmente en colocation premium que atienden sectores financieros o de comercio electrónico que requieren máxima disponibilidad y eficiencia en Chile.

Perú

Perú es un mercado incipiente en el panorama de centros de datos latinoamericano, pero con señales de crecimiento potentes. Actualmente representa un porcentaje reducido del mercado (alrededor de 3–4% estimado), acorde al tamaño de su economía digital, pero se espera que crezca rápidamente a medida que la transformación digital se acelere en el país.

Un catalizador importante es la posible entrada de proveedores de nube global: se ha rumorado la apertura de una región cloud de Google en Perú, lo que de confirmarse traería inversiones significativas en infraestructura local. Asimismo, actores regionales como Cirion y EdgeConneX han mencionado a Perú en planes de expansión.

En materia de enfriamiento, los centros de datos peruanos existentes han priorizado primero la confiabilidad sobre la densidad. Muchos sitios son operados por telcos y entidades financieras, con racks de densidad media manejables con sistemas de aire tradicionales combinados con algunas mejoras (pasillos confinados, climatización de precisión). Sin embargo, conforme estos centros se actualizan, van incorporando mejores prácticas globales.

Por ejemplo, ya es común en Lima ver UPS modulares eficientes, iluminación LED y control inteligente de clima para ahorrar energía. El siguiente paso será la adopción de enfriamientos alternativos: dado el clima de la costa peruana (húmedo y templado), el enfriamiento evaporativo tiene margen limitado. Por eso, los operadores evalúan sistemas cerrados: algunos han instalado cooling towers de circuito cerrado o sistemas adiabáticos para evitar depender del aire exterior húmedo.

Este enfoque favorece la futura integración de enfriamiento líquido. Aunque aún no se reportan implementaciones de enfriamiento líquido a gran escala en Perú, la demanda emergente de cómputo intensivo podría cambiar esto pronto. El sector minero y energético, fundamental en la economía peruana, está utilizando cada vez más análisis de datos e infraestructura TI avanzada.

Algunas compañías podrían preferir mantener ciertos clusters HPC dentro del país por soberanía de datos, y para ello necesitarán instalaciones con capacidades térmicas superiores. Allí el enfriamiento líquido puede ser habilitador: permitiría montar racks de muy alta potencia en espacios reducidos, algo valioso en Lima donde el espacio inmobiliario es costoso.

Un punto positivo es que Perú, al igual que Chile, cuenta con abundante potencial de energía renovable (hidroeléctrica, solar, eólica), y el gobierno promueve la eficiencia energética en todos los sectores. Si bien aún no hay regulaciones específicas para data centers, es probable que en los próximos años las haya, siguiendo acuerdos ambientales internacionales.

Las empresas que se adelanten adoptando cooling eficiente y reduciendo su consumo podrían beneficiarse de incentivos o al menos mejorar su imagen corporativa en sostenibilidad. Perú se encuentra en fase temprana respecto a liquid cooling y rear-door cooling: de momento prevalecen las mejoras graduales en sistemas de aire. Pero la llegada prevista de grandes jugadores y la necesidad de manejar climas difíciles sugieren la adopción de tecnologías de enfriamiento más sofisticadas.

Es de esperar que el primer gran proyecto de data center hyperscale en Perú ya considere desde su diseño sistemas híbridos aire-líquido, marcando el inicio formal de esta tendencia en el país.

Costa Rica

Costa Rica, aunque es un país pequeño, tiene un perfil interesante en cuanto a centros de datos por su fuerte énfasis en energía limpia y sostenibilidad. La nación centroamericana se abastece casi al 100% de energía renovable, un atractivo para empresas internacionales que buscan operar centros de datos carbono neutro.

Si bien Costa Rica representa un porcentaje muy menor del mercado (~2–3%), alberga algunos data centers importantes que sirven a Centroamérica y el Caribe. Estos operadores están orientados al segmento premium, destacando la calidad de su infraestructura y compromiso ambiental como diferenciador.

En línea con ello, en Costa Rica se presta gran atención a la eficiencia del enfriamiento. Proveedores como Codisa y Rock Solid han implementado avanzados sistemas de aire acondicionado de precisión, pisos elevados optimizados y estrategias de free cooling nocturno gracias al clima relativamente estable del valle central.

Más recientemente, se exploran soluciones para eliminar las pérdidas de agua y refrigerantes químicos. Algunas instalaciones han migrado a chillers con refrigerantes ecológicos y métodos indirectos evaporativos con recirculación, pero el paso siguiente lógico sería la adopción de enfriamiento líquido cerrado para eliminar completamente la dependencia de evaporación y reducir el PUE.

Un caso de uso atractivo en Costa Rica es la posible reutilización del calor expulsado por los centros de datos, dadas las iniciativas de sostenibilidad nacionales. En un ambiente donde muchas empresas quieren certificaciones verdes, un centro de datos con enfriamiento líquido podría canalizar el calor residual hacia procesos industriales o invernaderos agrícolas, alineándose con la economía circular.

Esta propuesta ha sido discutida en foros locales de energía, aunque aún no se implementa a gran escala. La demanda de TI en Costa Rica proviene tanto del sector financiero regional como del creciente ecosistema de servicios compartidos y soporte técnico de multinacionales instaladas en el país.

Estas empresas manejan datos sensibles y requieren uptime elevado, por lo que contratan servicios de data centers locales de alta especificación. Para mantenerse competitivos frente a opciones en México o Estados Unidos, los data centers costarricenses ponen énfasis en confiabilidad y eficiencia.

De allí que la introducción de tecnologías como RDHx o cooling líquido directo sea cuestión de tiempo: permitirían aumentar redundancia y bajar costos energéticos, reforzando la propuesta de valor verde de Costa Rica.

Es plausible que, en el corto plazo, veamos un centro de datos en Costa Rica anunciar la primera implementación centroamericana de enfriamiento por inmersión para un segmento de sus servidores de alta densidad, como demostración de liderazgo tecnológico regional.

Aunque no muy grande territorialmente, el mercado costarricense de centros de datos está muy orientado a eficiencia y sostenibilidad, lo que lo convierte en un candidato natural para adopción temprana de enfriamiento líquido en Centroamérica. Con el tiempo, estas innovaciones pueden replicarse en otros países vecinos conforme crezcan sus necesidades digitales.

Argentina

Argentina presenta un panorama particular: es un país con una base de usuarios de internet amplia y madura, un sector empresarial avanzado en ciertas industrias (finanzas, comercio electrónico, medios), pero cuya infraestructura de centros de datos no ha crecido al mismo ritmo en años recientes debido a desafíos económicos.

Aun así, Argentina se perfila como un hub potencial a futuro. Grandes proveedores globales ya han mostrado interés: Argentina fue seleccionada por Amazon Web Services (AWS) para establecer una región local de infraestructura en los próximos años, en una inversión de varios miles de millones de dólares.

Esto significará la construcción de campus de centros de datos de última generación en la provincia de Buenos Aires, probablemente. Estos data centers traerán consigo tecnologías de cooling de punta, a la par de sus contrapartes en otras regiones globales.

Actualmente, los principales centros de datos en Argentina son operados por telcos (Telefónica/Movistar, Telecom) y por proveedores locales como Telecom FiberCorp, Datco y algunos internacionales (KIO Networks tiene presencia vía CyTA). Muchos de ellos están en Buenos Aires, donde el clima templado-húmedo exige enfriamiento robusto.

Varios centros cuentan con infraestructura moderna (Tier III) y han implementado mejoras como free cooling en invierno o chillers de velocidad variable para eficiencia. Sin embargo, la adopción de enfriamiento líquido dedicada aún no se ha evidenciado públicamente en Argentina.

Las empresas han priorizado mantener la continuidad de operaciones y upgrades graduales. Aunque existen ejemplos puntuales: instituciones científicas argentinas con supercómputo (como el Centro de Simulación Computacional en Córdoba, o sistemas de clima en el Servicio Meteorológico) han utilizado refrigeración líquida en sus supercomputadoras.

Esto demuestra que existe know-how en el país sobre cómo manejar sistemas de enfriamiento líquido. Un factor a favor de Argentina es su clima fresco en ciertas regiones: por ejemplo, la Patagonia podría alojar data centers con enfriamiento casi totalmente por aire frío exterior.

De hecho, hay proyectos conceptuales para instalar centros de datos modulares en el extremo sur argentino, aprovechando temperaturas bajas para enfriar naturalmente equipos de minería de criptomonedas o de cómputo intensivo.

En los principales centros urbanos, la realidad es distinta: los veranos porteños superan 30°C, haciendo el liquid cooling atractivo para estabilizar temperaturas internas sin sobredimensionar aire acondicionado.

El mercado argentino a corto plazo verá sobre todo un crecimiento en colocación y nubes privadas a medida que empresas locales modernicen sus infraestructuras. En ese proceso, las decisiones de inversión podrían inclinarse por tecnologías de enfriamiento de nueva generación si demuestran un claro beneficio de costo total.

Dado que Argentina sufre de tarifas eléctricas elevadas y restricciones de importación, adoptar un sistema de enfriamiento líquido eficiente que reduzca el consumo podría ser económicamente ventajoso en pocos años de operación, a pesar del mayor CAPEX inicial.

Con la eventual llegada de AWS y posiblemente otros hyperscalers, Argentina recibirá un traspaso tecnológico importante. Es previsible que los nuevos centros de datos hyperscale incorporen intercambiadores en puerta trasera, enfriamiento in-row y posiblemente zonas de enfriamiento por inmersión para soportar clústeres de IA, replicando los estándares globales.

Esto podría marcar un punto de inflexión: una vez que esas tecnologías estén presentes en el país, otros operadores más pequeños podrán aprender de ellas y quizás implementarlas en escala reducida.

Argentina se encuentra rezagada en implementación de cooling avanzado respecto a México o Brasil, pero podría saltar etapas rápidamente cuando entren nuevas inversiones. Los fundamentos (demanda técnica, personal capacitado, clima variado) están ahí.

A mediano plazo, podríamos ver a Argentina recortar distancias y hasta liderar alguna iniciativa innovadora en enfriamiento, especialmente si lo enlaza a sus fortalezas en ciencia y tecnología local, haciendo que sus centros de datos pasen de correctos a verdaderamente de última generación en eficiencia térmica.

Latinoamérica vs. tendencias globales en cooling

Al contrastar la situación de Latinoamérica con las tendencias globales en enfriamiento de centros de datos, surgen similitudes y divergencias clave.

Ritmo de adopción: globalmente, el viraje hacia enfriamiento líquido está en marcha pero aún en fases iniciales — menos del 10% de los data centers han implementado inmersión y alrededor del 11% utiliza cooling líquido directo. Latinoamérica refleja un estado similar o ligeramente más incipiente. Sin embargo, la intención de adopción es alta en todos los niveles. Muchos de los proveedores internacionales presentes en la región ya ofrecen o ensayan soluciones líquidas, acelerando el aprendizaje local.

Proporción del mercado: en valores absolutos, la inversión en enfriamiento en Latinoamérica aún es pequeña comparada con el mundo (~5% del mercado global). No obstante, la tasa de crecimiento regional es mayor: se prevé un crecimiento anual del 18,5% en Latinoamérica, frente al 13,5% global, indicando que la región está cerrando la brecha rápidamente.

Impulsores de adopción: en el mundo, el impulso principal es la expansión de IA, HPC y 5G, combinada con la presión por la sostenibilidad. En Latinoamérica, a estos factores se suman condiciones locales, como la escasez de agua en ciertos países, la necesidad de atraer inversión extranjera y programas de incentivos gubernamentales para infraestructura eficiente.

Tecnologías preferidas: a nivel global, los intercambiadores en rack (RDHx) y el cooling directo al chip dominan las nuevas implementaciones, mientras que la inmersión aún se limita a casos especializados. Latinoamérica sigue el mismo patrón, con proyectos pioneros utilizando in-row cooling o RDHx y un despliegue limitado de inmersión.

Reutilización de calor: mientras que en Europa la reutilización de calor está bastante avanzada, en Latinoamérica todavía es incipiente. Países como Costa Rica y Chile podrían liderar aplicaciones innovadoras en este campo en los próximos años.

Costo y talento: tanto globalmente como en Latinoamérica, el costo inicial de implementación y la disponibilidad de talento especializado son desafíos importantes. Sin embargo, la región cuenta con ingenieros altamente capacitados y programas de formación impulsados por fabricantes internacionales que permiten cerrar rápidamente esa brecha.

Latinoamérica, podría decirse entonces, refleja las grandes tendencias globales en cooling de centros de datos, pero con sus propios matices y oportunidades. Aunque aún se encuentra en etapas iniciales en adopción masiva de enfriamiento líquido e innovaciones como reutilización de calor, la región avanza a paso firme y tiene la oportunidad de convertirse en un modelo de implementación eficiente y adaptada a sus realidades locales.

Latinoamérica crece…

La evolución hacia nuevas tecnologías de cooling en centros de datos latinoamericanos ya está en marcha y se intensificará en el corto y mediano plazo. El enfriamiento líquido y la refrigeración por puerta trasera dejarán de ser rarezas tecnológicas para integrarse al portafolio estándar de soluciones de los operadores de la región.

Países como México y Brasil llevan la delantera, incorporando estos sistemas en proyectos hyperscale y obteniendo beneficios tangibles en eficiencia y capacidad. Chile y Colombia les siguen de cerca, adaptando sus data centers a modelos híbridos que combinan mejor climatización con energías limpias. Incluso mercados más pequeños como Perú y Costa Rica están sentando las bases regulatorias y técnicas para sumarse a esta tendencia conforme crezca su infraestructura digital, mientras que Argentina aguarda un impulso de inversiones que probablemente traerá las tecnologías más recientes al país.

Desde un enfoque de mercado, la adopción de liquid cooling y RDHx en Latinoamérica está impulsada por la necesidad de mantener la competitividad y la sostenibilidad de los centros de datos. Los clientes empresariales buscan cada vez más garantías de eficiencia energética y compromiso ambiental en sus proveedores de data center. Asimismo, la llegada de cargas como IA/ML, IoT masivo y analítica en tiempo real obliga a replantear los diseños térmicos tradicionales.

Las cifras respaldan esta transformación: se proyectan crecimientos de doble dígito en la inversión en cooling en la región, con un marcado desplazamiento hacia soluciones líquidas en la mezcla tecnológica. Los casos analizados muestran que quienes han adoptado estas tecnologías han obtenido ventajas operativas significativas.

Frente al escenario global, Latinoamérica no permanece rezagada, sino que avanza paralelamente, aunque a distinta velocidad según el país. La brecha tecnológica se acorta gracias a la transferencia de conocimientos de proveedores globales y a la presión de mercado por modernizarse.

De hecho, en ciertos aspectos la región puede aprovechar sus condiciones para innovar: por ejemplo, implementando enfriamiento avanzado para abordar desafíos locales como la escasez de agua o climas tropicales. Esto convertiría a Latinoamérica en un laboratorio de soluciones de cooling adaptadas a realidades que serán cada vez más comunes bajo el cambio climático.

Las tendencias más recientes de enfriamiento — encabezadas por el enfriamiento líquido y la refrigeración por puerta trasera — están ganando terreno en Latinoamérica, reconfigurando el panorama de los centros de datos. Los próximos dos a cinco años serán críticos: veremos más proyectos emblemáticos incorporando estas tecnologías, un incremento en la confianza de la industria local y la posible emergencia de nuevos estándares regionales de eficiencia térmica.

Para los ejecutivos y responsables de infraestructura de centros de datos, es fundamental sumarse proactivamente a esta evolución, evaluando desde ya pilotos y despliegues parciales de estas soluciones, capacitándose y colaborando con partners tecnológicos. Aquellas empresas que lo hagan no solo reducirán costos y mejorarán su sostenibilidad, sino que se posicionarán como líderes en un mercado cada vez más competitivo y consciente del rol que juega el enfriamiento en el desempeño global de la infraestructura digital.