Como ya se mencionó, el Internet of Things (IoT) o Internet de las Cosas se han aplicado en diversas industrias, además de las ligadas ‘naturalmente’ con la tecnología. Aunque, en numerosas oportunidades se mencionan a desarrollos que serían de IoT, pero lo hacen de forma errónea.
Para comenzar, Carrie MacGillivray, vicepresidenta del programa de servicios móviles, IoT e infraestructura de IDC define a la Internet de las cosas como ‘una red de redes de puntos finales identificables de forma única (o cosas) que se comunican sin interacción humana mediante conectividad IP, ya sea localmente o globalmente’, afirma.
Es entonces que si bien, la IoT abarcaría casi exclusivamente interacciones y comunicaciones de máquina a máquina (M2M), a excepción de las computadoras de escritorio y portátiles, táblets, teléfonos inteligentes (smartphones) y móviles tradicionales, televisores y Smart tv, reproductores de DVD/MP3 y consolas de juegos.
Casos de aplicación efectiva de IoT: soluciones sustentables
En México, a partir de la crisis hídrica que enfrenta y una de sus vertientes, el Río Grande de Santiago, uno de los más contaminados del país, el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, a través de su Centro de Innovación en Internet de las Cosas (CIIoT), ha desarrollado Internet of Water, un sistema de monitoreo basado en el Internet de las Cosas (IoT) diseñado específicamente para evaluar la calidad del agua en cuerpos de agua superficiales.
Esta plataforma flotante, equipada con una batería de sensores recopila datos que son transmitidos en tiempo real a una plataforma en la nube, donde son analizados y visualizados de manera intuitiva. Esta información permite a los científicos, autoridades y organizaciones civiles tomar decisiones informadas para proteger los recursos hídricos y mitigar los impactos de la contaminación.
Por otro lado, el sector químico se está enfocando en adaptarse a la disrupción digital y volverse más ágil. Desde AVEVA comunican que las empresas están utilizando internet de las cosas (IoT) y la inteligencia artificial (IA) para la automatización y para descubrir insights más profundos a lo largo de sus cadenas de suministro y procesos de producción.
Desde envases de alimentos hasta productos de limpieza, pronto se producirán de manera más eficiente; gracias a sistemas impulsados por IoT y IA que predicen exactamente qué materiales se necesitan y cuándo, comunican desde la empresa.
El Libro Verde del IoT 2024, lanzado por Libelium, explora casos de éxito de que van desde la optimización del transporte de energía a la creación de ZBE y la agricultura inteligente.
Entre ellos, se encuentra iris360 que ha establecido estándares en arquitectura de datos que fomentan la transparencia, la seguridad y la colaboración. Desde la agricultura hasta la energía, esta solución transforma los datos en conocimiento procesable, aplicando la inteligencia artificial para crear sistemas más innovadores como envair360 y red360.
En 2024, su solución grid360 para un transporte de energía optimizado en un 30%, ha evitado la emisión de más de 50.000 toneladas de CO₂. En esta línea, en el proyecto agrovoltaico en viñedos combina la tecnología IoT y la inteligencia agronómica para aumentar la producción de energía en un 25%, al tiempo que protege los cultivos de las inclemencias meteorológicas.