Por Silvana Elena, CALA operations manager de net2phone.

Los invito a recordar cómo era hasta hace unos años atrás los servicios de IT de las empresas…, en general cuando las organizaciones tenían sus propios sistemas informáticos, debían adquirir, instalar y mantener su propia infraestructura física en sus locaciones. Esto incluía la compra de equipos costosos como servidores, centrales telefónicas, equipos de telecomunicaciones, y almacenamiento, así como el cableado necesario para conectar todos estos elementos. Por ejemplo, imagina una empresa mediana con un call center propio, tendría que dedicar un Data Center completo, involucrando grandes sumas de capital en la compra de hardware, licencias de software, y sistemas de respaldo y redundancia para asegurar que el servicio no fallara. Además, necesitaría un equipo de IT especializado para instalar y configurar, monitorear, mantener y reparar la infraestructura de manera continua. La disponibilidad de estos profesionales tendría que ser permanente con los skills para manejar todo tipo de incidencias y mantener las normas de seguridad apropiadas. Otro tema crítico, el desgaste del hardware, las actualizaciones de software, las copias de seguridad periódicas, y las pruebas de sistemas redundantes eran solo algunas de las tareas que debían realizarse regularmente, por no mencionar los costos adicionales asociados, como el consumo de energía, el sistema de climatización para mantener los servidores refrigerados, y los contratos de mantenimiento con terceros para reparaciones urgentes o reemplazo de equipos. En resumen, gestionar todo esto representaba una carga demasiado pesada y agobiante en términos de costos, personal y mantenimiento, con inversiones iniciales astronómicas, grandes erogaciones operativas recurrentes y una compleja gestión de riesgos, todo lo cual hacía que la operación fuera mucho más lenta, costosa y rígida.
Por todo lo dicho, la migración de servicios a la nube se ha acelerado exponencialmente en los últimos años. Primero, la flexibilidad es un valor agregado fundamental, las soluciones en la nube permiten a las empresas escalar rápidamente según la demanda sin la necesidad de invertir en infraestructura física costosa. Además, estos servicios ofrecen accesibilidad desde cualquier ubicación, permitiendo a los colaboradores conectarse de manera distribuida, ideal en un mundo donde el trabajo remoto se ha vuelto el paradigma del futuro. Esto determina una mejora substancial en cuanto a la continuidad del negocio, ya que los datos y aplicaciones no dependen de un solo lugar físico. En términos económicos, las soluciones en la nube reducen significativamente los costos iniciales ya que no hay necesidad de comprar servidores ni hardware especializado, y el mantenimiento del sistema corre por cuenta del proveedor del servicio, como así también, las actualizaciones automáticas, mejoras de seguridad, backups, etc, lo cual alivia al equipo de IT de las organizaciones de tareas rutinarias, permitiéndoles dedicar su tiempo a proyectos más estratégicos y enfocados al propio negocio. Inclusive este modelo de pago por uso ayuda a las empresas a manejar mejor su flujo de caja y ajustar los costos en función de su uso real.
Concluyendo, esta migración masiva hacia servicios Cloud es impulsada por la necesidad de flexibilidad, accesibilidad, escalabilidad, reducción de costos, y mejoras continuas en seguridad y rendimiento. Estas ventajas hacen que los servicios de valor agregado como PBX y sistemas de Call Center en la nube, entre otros, sean cada vez más atractivos e indispensables para las empresas que precisan mantenerse competitivas en un mercado que día a día se vuelve más agresivo. Y por otro lado apalanca a empresas como la nuestra, a situarse en la vanguardia de la tecnología y a desafiarse permanentemente por ofrecer más y mejores servicios de valor para sus clientes y así acompañarlos es sus necesidades de crecimiento.