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Microlink: energía visible para una infraestructura más eficiente

El crecimiento de la capacidad de procesamiento está llevando a operadores y centros de datos a revisar cómo distribuyen, supervisan y utilizan la información asociada a la energía.

Durante años, la energía se gestionó principalmente desde la disponibilidad y la protección. Hoy la conversación es más amplia. A medida que crece la capacidad de procesamiento y se multiplican los equipos conectados, conocer qué ocurre en cada punto de la alimentación eléctrica empieza a ser tan relevante como garantizar que esa alimentación esté disponible.

La expansión de la inteligencia artificial, los servicios en la nube y las cargas de procesamiento intensivo está elevando la demanda eléctrica de los centros de datos. La Agencia Internacional de Energía estima que estos centros consumieron alrededor de 415 TWh en 2024 y proyecta que la demanda podría superar los 945 TWh en 2030. El crecimiento no solo implica más consumo: también introduce mayores densidades de potencia y nuevas exigencias para la distribución eléctrica que sostiene los equipos.

A esto se suma un desafío menos visible: la infraestructura energética no siempre puede crecer al mismo ritmo que la capacidad digital. La disponibilidad de conexiones, los tiempos de ampliación de redes y la capacidad de determinados componentes eléctricos pueden convertirse en factores que condicionen nuevos despliegues. En este escenario, administrar mejor la energía empieza a ser una cuestión de operación, planificación y continuidad.

Cuando el problema no es solo tener energía

En una infraestructura con más equipos y mayor densidad de carga, una lectura aislada dice poco. Lo que adquiere valor es conocer cómo se comportan las variables a lo largo del tiempo y en relación con el resto de la operación. Corriente, voltaje, temperatura, estado eléctrico y consumo pueden aportar señales que permitan identificar desviaciones antes de que se conviertan en un incidente.

El reto para muchos operadores es que estos datos suelen estar distribuidos entre diferentes equipos y sistemas. La información existe, pero puede no estar reunida en un mismo lugar ni presentada de una manera que facilite su interpretación. El resultado es una infraestructura que puede estar siendo medida sin que necesariamente esté siendo observada de forma integral.

Esta situación abre una nueva conversación alrededor de la energía: cómo llevar los datos que producen los equipos hacia una capa donde puedan ser consultados, comparados y utilizados por quienes toman decisiones sobre la operación.

De la supervisión energética a la gestión de información

Desde esta perspectiva, Microlink como distribuidor autorizado de Amphenol Network Solutions. El portafolio nrgSMART™ combina distribución y protección eléctrica con capacidades de supervisión, permitiendo obtener información sobre variables como corriente, voltaje, temperatura y estado eléctrico, además de establecer alarmas y mantener registros de comportamiento.

El siguiente paso es darle contexto a esa información. Zafiro Data Smart permite recolectar datos mediante SNMP traps, almacenarlos y llevarlos a dashboards con KPIs y métricas en tiempo real. La documentación de la solución describe la integración Zafiro + nrgSMART mediante una arquitectura que conecta la interfaz SNMP, la red, el servidor de aplicaciones y los equipos nrgSMART. 

La integración registrada por Microlink muestra precisamente ese cambio de enfoque: la información energética deja de permanecer únicamente en el equipo que la genera y pasa a formar parte de una capa de gestión. Esto permite construir históricos, visualizar indicadores y disponer de alertas asociadas a energía, temperatura y estado eléctrico. 

Para Microlink, el interés de esta evolución está en unir dos necesidades que durante mucho tiempo se trataron por separado: la infraestructura que mantiene funcionando los servicios y la información necesaria para comprender su comportamiento. La compañía parte de su experiencia en telecomunicaciones, conectividad y soluciones de gestión y monitoreo para incorporar esta visión a los entornos donde la disponibilidad tiene un impacto directo sobre la operación.

El escenario seguirá cambiando. El aumento de la inteligencia artificial y de las cargas digitales hará que la energía tenga un peso mayor en las decisiones de expansión, operación y eficiencia. Al mismo tiempo, las organizaciones necesitarán mayor visibilidad sobre sus activos para responder a variaciones, planificar capacidad y reducir la dependencia de una gestión basada exclusivamente en la reacción ante fallas.

En este contexto, la discusión deja de ser únicamente cuánto consume una infraestructura. El desafío está en entender qué está ocurriendo con ese consumo y cómo esa información puede incorporarse a la operación. Para Microlink, ahí se encuentra una de las próximas conversaciones de la infraestructura digital: hacer que la energía no solo esté disponible, sino también sea visible para quienes deben gestionarla.

Sobre Microlink

Somos una compañía colombiana con más de 40 años de experiencia en el sector de las redes y telecomunicaciones conectando a Colombia y a la región a través de la producción y comercialización de productos y soluciones de conectividad pasiva y activa.

Contamos con dos plantas de ensamble con altos estándares de calidad en Bogotá y Santa Marta. Tenemos oficinas en Colombia y Perú y ofrecemos nuestro portafolio en países de toda América Latina de habla hispana.

Nuestro portafolio abarca GPON, fibra óptica, redes de cobre, radiofrecuencia, soluciones de administración de energía, IoT y servicios. 

En Microlink, conectamos con propósito.