Saltar al contenido

Modernización del Estado, una necesidad básica para lograr la equidad social y una cultura de innovación 

Por Ricardo Rodríguez Vásquez, Gerente General de SONDA para la Región Andina.

Ricardo Rodríguez Vásquez, Gerente General de SONDA para la Región Andina

De acuerdo al DNP, el concepto de innovación pública habla de las maneras en que se busca generar valor público, valor compartido para todos. También, involucra a nuevas formas de generar políticas públicas, por medio de la experimentación como camino para la solución a desafíos complejos e interdimensionales de la esfera pública. 

Efectivamente, como señala la OCDE, factores como la digitalización, la urbanización, la globalización y el crecimiento demográfico caracterizan un contexto global de cambio acelerado; el cual exige y reta la capacidad de los gobiernos, para explorar nuevas aproximaciones enfocadas en generar soluciones oportunas. En este sentido, ciertamente la tecnología es la herramienta por excelencia del siglo XXI para avanzar hacia la solución de tales retos. Sin embargo, no basta únicamente con esta.

Por ejemplo, en el caso de Colombia, el país sigue teniendo grandes retos para continuar con su desarrollo tecnológico. En materia de competitividad, según el índice global de competitividad del Foro Económico Mundial (FEM), el país cayó por cuarto año consecutivo. A su vez, el último informe del Consejo Privado de Competitividad de Colombia (2022-2023), hay una correspondencia entre inclusión, sostenibilidad y competitividad. Los mismos factores que generan exclusión, afectan la competitividad e impiden que las empresas y hogares transformen sus formas de consumo y migración a modelos más eficientes y sostenibles.

Entonces, productividad y competitividad son objetivos claves para el sector privado y público. E Ineludiblemente, debe ser el Estado quien impulse las condiciones que hagan posible la consecución de estos logros. Sin embargo, este organismo debe liderar con el ejemplo y siendo el mayor garante de la transformación digital. 

Sin un Estado moderno, los ciudadanos seguiremos lejos de tener la infraestructura básica para el acceso regular a la tecnología, y así en últimas, continuaremos lejos de tener capacidades de materializar una cultura de la innovación. 

Llegados a este punto, es justamente la cultura de la innovación pública la gran capacidad habilitante para resolver los acelerados y complejos retos de nuestros tiempos de manera constante. Esto porque pasa de una proposición de soluciones lineales a iterativas, interconectada y que valora a los usuarios como co-creadores, según reseña el grupo de Modernización del Estado del DNP. 

Por eso, no sólo se trata de mejorar en los distintos rankings, sino de apostar por la tecnología como habilitador para cerrar brechas sociales, económicas y laborales, mucho más en un país en donde la informalidad es cercana al 59%.  Finalmente, se requiere entonces de programas articulados entre el Estado y la empresa privada, a la vez que las condiciones mínimas tecnológicas desde el Estado estén garantizadas para ofrecer un servicio estable cotidiano, logrando que la cultura de innovación pueda ser una posibilidad real.