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Panorama Chile: Pro y contras, entrelazadas

En los últimos 30 años, Chile ha mostrado un sólido crecimiento tecnológico. Los indicadores regionales muestran que son de las naciones más desarrolladas en ese ámbito. Y es que la tecnología está transformando el mundo a velocidades vertiginosas, abarcando casi todas las áreas de nuestra vida cotidiana. Hoy en día, a cuatro años de los estallidos sociales que sufrió el país trasandino, nos encontramos con otro tipo de contexto.

La transformación digital que vive el país supone un cambio en sus modos de actuar e interactuar, ya sea en el entorno local y global, lo que trae consigo un gran desafío social y transversal para todos los países y comunidades, y que tiene como primer paso para el país, trabajar consistentemente en miras de reducir la brecha digital y lograr una experiencia de vida más conectada.

Por un lado, Chile ha llamado la atención de los principales Proveedores de Servicios Cloud a nivel mundial, anunciando consistentes inversiones que últimamente se han multiplicado. Estos anuncios han sido un fuerte impulso para la industria de Centros de Datos en el país. De acuerdo con la consultora InvestChile, los nuevos despliegues de Data Centers en Chile significan una inversión de casi 3.000 millones de USD a nivel nacional. Esto viene de la mano de un aumento de la inversión en servicios en la nube, que ha ido creciendo a cifras de dos dígitos en los últimos años.

La situación favorable que tiene Chile no es mera coincidencia. El país reúne las condiciones necesarias para ser atractivo para nuevas inversiones. Entre ellos, podemos destacar un fuerte sector de Telecomunicaciones (por lo que Chile será el primer país latinoamericano en desarrollar una red 5G), y un sólido ecosistema de infraestructura de Data Centers con gran capacidad de expansión.

Otro factor relevante es la disponibilidad de energía para entregar nuevos desarrollos rápidamente. Cabe destacar la gran proporción en la generación de energía renovable en Chile, al contar con más de 1.800 GW de energía solar instalados, lo que ayuda a desarrollar un ecosistema de Data Centers más eficiente.

Sin duda que el país se ha convertido en un hub tecnológico en la región, donde muchas importantes empresas de todo el mundo ven con buenos ojos apostar por invertir. Esto va acompañado del crecimiento e inversión que hay desde distintos agentes (privados o públicos) que apuestan por el sector tecnológico. Sin embargo no todo es color de rosa.

En el sector TI la brecha entre disponibilidad de talento, y la demanda de los mismos sigue creciendo. De acuerdo con cifras del Servicio Nacional de Capacitación y Empleo, para mediados de 2022 en Chile existía un déficit anual de unos seis mil trabajadores del sector TI, y hay distintas instancias públicas o privadas que están buscando hacer frente a esta situación.

Según un estudio realizado en conjunto con Accenture, Chile podría desaprovechar cerca de 13 mil millones de USD en crecimiento para 2030 si es que no se prepara a la población en las habilidades del mercado del futuro. Y es que las TI cumplen un rol fundamental en el desarrollo nacional, tanto a nivel económico como social.

Para combatir este tema será fundamental acompañar la educación de nuevos talentos, con la fidelización de los mismos. En este sentido, las empresas deben ser competentes en la fidelización de colaboradores experimentados que poseen conocimientos y habilidades versátiles. Es necesario enfatizar este último punto, ya que el desarrollo de aspectos como el liderazgo, las habilidades de comunicación y el trabajo en equipo puede ser particularmente desafiante. Valorar la contribución cultural y los conocimientos individuales de cada talento es esencial para garantizar su permanencia en su equipo de trabajo.