Con el triunfo del 21 de junio de Abelardo de la Espriella, con tendencia de derecha, en las elecciones presidenciales de Colombia, ha comenzado una nueva etapa en el país con pronóstico alentador, especialmente en TIC. Si Colombia venia de crecimiento demorado el último año, con muchos proyectos en stop y aparte la Ley de Garantías (que frena las inversiones estatales 6 meses antes de los comicios) ahora todo luce más auspicioso, entre las buenas repuestas de los sectores privados a más inversiones y la reactivación de los entes púbicos, con varios proyectos muy grandes en puerta.

Telcos y datacenters siguen un plan propio de inversiones, pero en Enterprise el cambio de panorama ya está impactando fuerte. Aparte de banca, retail y servicios en general, gobierno, infraestructura y turismo pasan a ser verticales muy activos. Hay proyectos emblema como el SENA, de educación para escuelas de todo el país; el nuevo complejo del Estadio El Campín de Bogotá, que incluirá aparte de estadio de fútbol a nuevo, hoteles, centros culturales y demás, ya estando en marcha este año; y renovación a nuevo de varios aeropuertos, el grande de Bogotá y ciudades del interior, activando en cascada cantidad de sectores relacionados.
Lo principal para TIC, es que Colombia sigue creciendo en demanda por conectividad, promoviendo tanto en telcos como datacenters, desarrollos de punta con fibra óptica. Lo nuevo es la irrupción de Inteligencia Artificial (IA) que empieza a notarse en las inversiones de los players más grandes, requiriendo mucha mayor densidad de potencia, lo que obliga a infraestructuras nuevas, con GPUs en lugar de CPUs y de a poco fibra MMC en lugar de MPO.
Mientras las telcos el año pasado invirtieron en FTTX, es decir fibra a los usuarios, ese año están más enfocados en 5G y datacenters. Claro, Liberty Cirion, Telefónica, están en similar movida. Buscan entre otras prioridades, mayor capacidad cloud de storage (rubro que en el país lidera Dell con EMC) y de networking (líder, Nokia). Claro por ejemplo ha sumado en 6 sitios 41 gabinetes al respecto, de 26 servers cada uno, proyecto que sólo en infraestructura física supera el USD 1 millón.
En tercerizadores de datacenter están activos y creciendo Odata, Equinix e Ilkari, entre otros, sumando nuevas fases de desarrollo de sus estructuras. Entre los hiperescala, uno de los más activos es AWS (Amazon) que demanda stock y soluciones diversas a ritmo sostenido, a sus proveedores habituales y también a eventuales, dada la necesidad para proyectos que se suceden/profundizan.
¿Factores negativos? Lo principal en el país es el gap entre expectativas y concreciones, como siempre ocurre ante los nuevos gobiernos, y la acrecentada brecha política muy ríspida entre izquierda y derecha, que promete mayor agitación social de los grupos descontentos. Se dan cambios, reducción de personal en entes públicos. En lo propio del TIC, siguen los problemas de desabastecimiento tanto desde proveedores americanos como las opciones de Asia, que ya han sido duros los últimos años tras la pandemia, pero ahora se agregó el conflicto bélico de Medio Oriente, con la industria armamentista acaparando fuerte demanda de infraestructura a precios más altos de los usuales.
Pero bueno, lo positivo le gana a lo negativo. Promete tomar forma una Colomba más potente, acelerada y cumpliendo mejor el fuerte potencial que se le viene esperando en los últimos tiempos. Más certezas habrá los próximos meses.
Nicolás Smirnoff