
Colombia se ha convertido en un hub tecnológico en ascenso, visible en Latinoamérica, interconectado con mercados desde el estadounidense hasta el asiático y con grandes oportunidades en todos los sectores. Además, el país se considera exitoso en el área de la tercerización, que se fundamenta en: la mano de obra de colombianos de empuje y dedicación que hacen posible un servicio exitoso. La infraestructura basada en alta tecnología, el idioma hispano que coge cada vez mayor fuerza, un sistema educativo sólido que permite tener culturalmente un pueblo desarrollado y el apoyo gubernamental con el que ha contado el sistema.
Rubros como data center, BPO o contact center siguen siendo un fuerte foco de inversiones en la actualidad. Según un estudio de Frost & Sullivan, el mercado de centros de datos en Latinoamérica se prevé tendrá una tasa de crecimiento anual compuesta del 12% durante el período de 2020 a 2025. Mientras que en Colombia, de acuerdo a la consultora DCD en Colombia, se espera que crezca a una tasa compuesta anual del 14% en ese mismo periodo.
Además, Colombia es uno de los países con mayor potencial para el sector de BPO. Entre sus ventajas sobresalen la infraestructura tecnológica y de conectividad, las oportunidades de carrera y desarrollo de talento, la confiabilidad del sector público, la dotación de personal y la estabilidad económica.
Según la Asociación Colombiana de BPO (BPrO), el tejido empresarial del sector ha venido aumentando y ya tiene presencia en 26 de los 32 departamentos del país. A esto se suma su aporte al PIB colombiano que alcanza el 3,5% y la generación de 710.000 empleos formales. La inversión extranjera es una de las fortalezas del sector. ProColombia calcula que el 35% de las operaciones de BPO en el país corresponden a firmas multinacionales y multilatinas.

Sin embargo, después de disfrutar las mieles de la recuperación plena en el 2022, con una economía que terminaría creciendo alrededor del 8% según los más recientes pronósticos, el país se alista para entrar en un período de franca desaceleración bajo variables críticas, como una inflación cuyo control tomará más tiempo del previsto y un consumo que, aunque seguirá creciendo, lo hará a un ritmo menor que en los años precedentes.
Actualmente, el panorama para el sector de las TIC es preocupante ante una demanda de talento que no ha logrado ser suplida y de la que no hay garantías de que pueda llegar a serlo, pese a los distintos esfuerzos del Gobierno Nacional y las alianzas público-privadas creadas para este fin.
De acuerdo con el Ministerio de Tecnologías de la Información y Comunicaciones (MinTiC), para 2025, se calcula que Colombia tendrá una brecha de talento digital de entre 68.000 y 112.000 desarrolladores de software. Actualmente el déficit es de 80.000 personas, según la Sociedad Colombiana de Ingenieros.
Por su parte, Ricardo Morales, director general de Experis, marca que destacada en talento especializado en TI y soluciones de tecnología, afirma: ‘Desarrolladores de software y gerentes de marketing digital suelen ser las vacantes ofertadas con mayor frecuencia y que tienen los salarios más atractivos. Las startups hoy en día no solo valoran la formación académica o educativa de los candidatos, sino también su capacidad de romper paradigmas, de diseñar y proponer soluciones innovadoras, así como también habilidades tecnológicas y digitales, conocimiento de lenguajes de programación, uso de plataformas digitales y gestión de proyectos, entre otras’.
A modo de cierre, para sobrellevar esta situación el reto continuará siendo apoyar a la industria con políticas que dinamicen y consoliden la creación de software nacional, donde el pilar, sin lugar a dudas, seguirá siendo la formación y la capacitación de los profesionales. A su vez, para hacer frente a la baja intención de compra y gasto en un año de bajo crecimiento, las empresas deben centrarse cada vez más en la experiencia del usuario con el fin de retener y adquirir nuevos clientes.