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Power & Cooling: la revolución de los datacenters en América Latina

La infraestructura digital se ha convertido en el eje de la vida moderna, alimentando desde transacciones bancarias hasta el streaming de contenido. En América Latina, el reto de crecer en un entorno económico incierto obliga a los datacenters a optimizar su rendimiento y su sostenibilidad. La clave reside en encontrar soluciones de ‘Power & Cooling’ que garanticen disponibilidad, reduzcan costos y minimicen el impacto ambiental. En este informe, como todos los años, Prensario TI presenta una visión integral sobre cómo la región atravesó el 2024 y cómo se prepara para un 2025 cargado de oportunidades y desafíos. Analizaremos casos reales, avances tecnológicos y las principales tendencias que definen el presente y el futuro de la infraestructura digital. 

La proyección de crecimiento del PIB de América Latina en 2024, según CEPAL, es de aproximadamente 1,8%, aunque con realidades divergentes: México crecería cerca de 2,6%, impulsado por el nearshoring y la cercanía con Estados Unidos, mientras Brasil apunta a un 2,1% de expansión, respaldado por un mercado interno sólido y políticas monetarias más estables. En contraste, Argentina atraviesa una contracción cercana al -2,5% debido a la inestabilidad fiscal y a tasas de inflación que superan el 110%, una de las más elevadas a escala mundial.

Estas diferencias inciden en la dinámica de inversión en infraestructura digital. En países con un entorno estable, se incrementan los planes de crecimiento y modernización de datacenters, mientras que en otros con alta volatilidad, se procura optimizar costos y buscar mayor eficiencia energética para enfrentar los aumentos en la tarifa eléctrica y el crédito restringido.

En este panorama, la industria TI se proyecta con un gasto creciente. Estimaciones señalan un aumento del 11% en 2024, con subsectores como el cloud computing y el edge computing alcanzando incrementos de 18% y 21%, respectivamente. Organizaciones de toda la región reconocen la relevancia estratégica de la transformación digital para ganar competitividad, extender servicios en línea y satisfacer la creciente demanda de los usuarios, que buscan disponibilidad y confiabilidad permanentes. Esta presión impulsa la expansión y modernización de los datacenters, los cuales requieren soluciones de power y cooling cada vez más eficientes para contener costos, mejorar la resiliencia operativa y contribuir a metas de sostenibilidad ambiental.

El desarrollo de sectores como finanzas, retail, salud y gobierno ha sido un motor adicional para la aceleración de la infraestructura digital. Las entidades bancarias avanzan con iniciativas de banca en línea y pagos digitales; las grandes cadenas minoristas integran analítica de datos y comercio electrónico; los hospitales y clínicas exploran la telemedicina y la gestión digital de historias clínicas; los gobiernos profundizan la digitalización de servicios ciudadanos. Todos estos segmentos requieren entornos de TI con garantías de disponibilidad, lo cual refuerza la urgencia de contar con sistemas de alimentación ininterrumpida, esquemas de refrigeración confiables y estrategias de mitigación de costos energéticos.

La comparación con mercados maduros (Norteamérica, Europa) pone de relieve que la región todavía registra menor adopción de tecnologías avanzadas como HPC (High Performance Computing) y sistemas de refrigeración de última generación. Sin embargo, surgen oportunidades para dar un ‘salto tecnológico’, adoptando de inmediato soluciones más modernas y ecológicas que pueden ofrecer ventajas competitivas, sobre todo cuando se dispone de menor infraestructura heredada.

Panorama de Power & Cooling: tendencias, sostenibilidad y proyectos

En la industria de datacenters, los sistemas de Power (alimentación eléctrica ininterrumpida) y Cooling (refrigeración) son esenciales para garantizar la continuidad operativa y preservar la vida útil del hardware. Se estima que el mercado de UPS creció alrededor de 12% anual en 2024, explicado por la creciente criticidad de los servicios en la nube y la mayor densidad de potencia por rack. En la actualidad, sobresalen fabricantes como Schneider Electric, con alrededor de 34% de cuota de mercado, Vertiv, con cerca del 30%, y Eaton, con un 22%. Estas compañías han fortalecido sus ofertas de baterías de litio, sistemas de control basados en IA y servicios de mantenimiento predictivo para diferenciarse.

La tecnología de baterías de litio adquiere relevancia por su larga vida útil, menor espacio requerido y retorno de inversión más veloz. Experiencias como la de Equinix en México, con un ahorro operativo de 40%, muestran la rentabilidad de modernizar los sistemas de alimentación. En el caso de Vertiv en Brasil, la aplicación de analítica e IA ha derivado en una reducción de 25% en el consumo energético, al optimizar la carga y anticipar fallas.

En el ámbito de la refrigeración, el mercado asciende a cerca de US$ 1,25 mil millones para 2024, con un crecimiento estimado de 15% anual. Entre los tipos de Cooling más utilizados, la refrigeración por aire lidera con 46%, seguida por sistemas líquidos in-row o rear door (38%) y, en ascenso, la refrigeración por inmersión (16%), cada vez más frecuente en cargas de IA y HPC. La adopción de free cooling, que aprovecha las condiciones ambientales para reducir el uso de enfriamiento mecánico, ha sido muy provechosa en regiones con climas favorables. Un ejemplo es la empresa GTD en Chile, que logró un PUE promedio de 1,19. El caso de Google en Chile con enfriamiento por inmersión es otro modelo interesante, pues se alcanzó un ahorro del 40% en consumo energético, algo sumamente relevante para la ejecución de cargas de trabajo intensivas.

El compromiso con la sostenibilidad cobra fuerza. Varios datacenters están migrando sus fuentes energéticas hacia instalaciones alimentadas con energías renovables, como Google Chile (100% solar y eólica) o Ascenty en Brasil (modelo híbrido con energía solar en más de 30 instalaciones). Al mismo tiempo, la adopción de estándares internacionales como ASHRAE TC 9.9 e ISO 50001 ayuda a lograr mayor eficiencia y control del uso energético, y a alinear las operaciones con metas globales de reducción de emisiones.

La región espera varios proyectos que consolidan este panorama de expansión. En México, aparecen inversiones como la de Ascenty en Querétaro, que llega a US$ 250 millones, o la de CloudHQ en Monterrey, con capacidad de 50 MW. En Brasil, se consolidan grandes iniciativas, entre ellas la ampliación de Equinix SP5, con 10 MW adicionales y sistemas de enfriamiento impulsados por IA en São Paulo, ciudad que se reafirma como polo de conectividad regional. En Chile, se destacan planes como el de Cirion (LIM1) en Santiago, orientado a la sostenibilidad y a la adopción de fuentes renovables para el suministro eléctrico. Otros mercados emergentes, como Colombia, Perú y la propia Argentina, también reciben atención de inversionistas que reconocen la necesidad de datacenters locales para reducir latencia y cumplir con normativas de soberanía de datos.

Nuevas tecnologías, casos de estudio e impulso de la IA

La evolución tecnológica en Power & Cooling pasa por la introducción de la inteligencia artificial, la refrigeración por inmersión y el desarrollo de sistemas IoT para el monitoreo remoto. Herramientas basadas en IA facilitan la gestión energética, anticipan sobrecargas y programan mantenimientos con base en condiciones reales, en lugar de calendarios fijos. Esto se ha observado en la experiencia de Ascenty en Brasil, que reporta ahorros de 25% al aplicar IA a sus sistemas de enfriamiento y de alimentación.

La refrigeración por inmersión se posiciona como la más prometedora para cargas de trabajo exigentes en computación, como la inteligencia artificial y la analítica masiva de datos. Un caso notable es Google en Chile, que experimentó una reducción de 40% en el consumo destinado a enfriamiento, elevando de forma considerable la eficiencia operativa. Se ha comprobado que la inmersión elimina la necesidad de ventiladores y disminuye ruidos y desgaste, con lo cual prolonga la vida útil de los equipos.

El IoT, por su parte, multiplica las posibilidades de monitoreo. Equinix en México informó que, gracias a sensores en racks y sistemas de control, pudo reducir en 30% el tiempo de respuesta ante incidentes. Estos avances se extienden a la adopción de sistemas modulares en refrigeración y alimentación, que permiten escalar la capacidad con mayor flexibilidad y sin la necesidad de sobredimensionar el datacenter.

Un ejemplo muy completo de estas tendencias se observa en Equinix SP5 en Brasil, un proyecto que cuenta con 20 MW de capacidad y un PUE de 1,3. La adopción de baterías de litio, AI-driven Cooling, monitoreo IoT y una conexión con más de 90% de energías renovables ha permitido lograr un entorno rentable y sostenible. Los resultados evidencian la importancia de la planificación integral y la colaboración con diversos proveedores y expertos en tecnología para alcanzar la excelencia en el uso de la energía y en la garantía de disponibilidad.

Perspectivas hacia 2025-2026 y más allá

Las proyecciones señalan que el mercado de Power crecerá en torno al 14% anual y el de Cooling alrededor de 15% anual para 2025-2026. Esta tendencia obedece al aumento de la densidad de potencia en racks, la adopción acelerada de servicios en la nube y la urgencia de optimizar costos en la operación de los datacenters. El crecimiento de edge computing y la implantación de redes 5G amplían la necesidad de micro-datacenters distribuidos, que deben ser eficientes en tamaño y consumo, mientras ofrecen baja latencia a los usuarios.

La integración con redes inteligentes y la incorporación de sistemas de almacenamiento de energía en gran escala (baterías de litio en el mismo datacenter o en instalaciones adyacentes) permitirán a las empresas afrontar picos de demanda, aprovisionarse en horarios de menor costo y robustecer la resiliencia ante caídas de la red. Dado que muchos países de la región enfrentan riesgos sísmicos, tormentas o inundaciones, la capacidad de aislar operaciones y autoabastecerse con energías renovables es prioritaria.

La sostenibilidad se consolida como un factor determinante. Diversas empresas invierten en estrategias para reducir la huella de carbono, mientras que las instituciones financieras internacionales aumentan el interés por proyectos con certificaciones verdes y planes de eficiencia comprobables. Las políticas ambientales se vuelven más estrictas, promoviendo el uso de energías limpias y la adopción de estándares internacionales, lo que a la postre fortalece la competitividad de los datacenters que gestionen con mayor responsabilidad sus consumos de agua y energía.

El mercado de datacenters en América Latina avanza en un entorno marcado por la expansión de servicios digitales y la necesidad de equilibrar costos, fiabilidad y sostenibilidad. La región presenta un potencial de crecimiento interesante, pese a las disparidades económicas entre países. La inflación controlada en ciertos mercados beneficia el financiamiento de nuevas instalaciones, pero en naciones con volatilidad se buscan priorizar soluciones que ofrezcan retornos a corto y mediano plazo.

Existen oportunidades para inversionistas que apuesten por proyectos innovadores en Power & Cooling, con baterías de litio, IA y refrigeración por inmersión, especialmente en países donde se está produciendo una evolución rápida de la infraestructura digital. Los operadores de datacenters pueden diferenciarse incorporando tecnologías de monitoreo en tiempo real, adoptando certificaciones de calidad y sustentabilidad, y explorando contratos de compra de energía a largo plazo con proveedores de fuentes renovables.

Los gobiernos de la región, por su parte, pueden jugar un rol clave brindando incentivos fiscales, reducciones de aranceles para equipos de última generación y apoyo a la investigación en eficiencia energética. También es crucial la promoción de marcos normativos que faciliten la interconexión, el uso de energías limpias y la adopción de redes inteligentes.

Las proyecciones hacia 2025-2026 y más adelante indican que la demanda de servicios TI y la adopción de servicios en la nube continuarán en ascenso, al igual que el auge de la IA, el IoT y las aplicaciones que exigen baja latencia. Para garantizar la continuidad de las operaciones y reducir la huella ambiental, las instalaciones de datacenters deberán incorporar soluciones de Power & Cooling avanzadas y transparentar su gestión energética para cumplir con las expectativas de clientes e inversionistas en materia de resiliencia y sostenibilidad.

La combinación de todos estos factores revela una industria de datacenters en la que los sistemas de alimentación y refrigeración dejan de ser elementos secundarios para pasar a ocupar un lugar protagónico. El futuro de la economía digital de América Latina depende en gran medida de la capacidad de cada país y cada operador para invertir en infraestructura tecnológica robusta, eficiente y ambientalmente responsable. Las experiencias positivas, como las de Equinix, Ascenty, Vertiv, Schneider Electric, Eaton, GTD, Google y CloudHQ, son referencias valiosas para quienes se preparan a enfrentar los desafíos y las oportunidades de este dinámico mercado.