Saltar al contenido

Programas de incentivos: oportunidades

No es un mito que Colombia sea una potencia de profesionales del sector tecnológico en la región. Sin embargo sigue siendo un reto el hacer que más se formen, pues sigue habiendo problemas para llenar la totalidad de los puestos de trabajo.

El nivel de demanda de talento tecnológico tanto por empresas locales como por multinacionales es tal, que desde Fedesoft, gremio del sector, se ha dicho que este es el único que tiene cifras de desempleo cero, cuando en el país al corte de mayo de 2022 era del 10,9%, según el Dane.

En sintonía con el tema, Ximena Duque, presidenta de Fedesoft, indica:‘Hay escasez de talento y dificultades para llenar las miles de vacantes, que para 2025 se espera que lleguen a 162.000. Solo en 2020 el sector generó cerca de 180.000 empleos. El 81% de ellos fueron en empresas nacionales, sin embargo, los perfiles de desarrollo siguen siendo los más difíciles de encontrar’.

En este punto el país tiene el reto de formar más y mejores profesionales para esa industria porque compite de cerca con Chile, México y Argentina, las otras naciones de la región que han encontrado en la tecnología una oportunidad para romper ciclos de pobreza y aportar crecimiento económico y social a la región. Para esto, ya hay varias iniciativas públicas y privadas que quieren que Colombia no se quede atrás en ese camino.

La tecnología avanza con rapidez y mantener el talento a la vanguardia es difícil, por eso empresas de todo tipo de rubros trata de explorar oportunidades a través de distintos programas de insensivos. Un ejemplo concreto es Mercado Libre, la empresa multinacional de e-commercetiene programas de formación para acelerar la curva de aprendizaje de los colaboradores que están trabajando en el centro de desarrollos de tecnologías.  

La industria del BPO, una salida laboral garantizada

De acuerdo con ProColombia, el crecimiento de este sector en las ciudades intermedias va de la mano con mejores resultados en materia de empleo, mayor desarrollo social, mejor calidad de vida e índices más favorables de consumo. Por eso, las regiones con potencial de desarrollo definen estrategias a fin de ser más atractivas para los inversionistas.

¿Qué se está haciendo? El común denominador de las acciones emprendidas es la articulación de diferentes actores. No se trata solo de iniciativas individuales de empresas colombianas o extranjeras que quieren asentarse allí, sino que son el resultado de proyectos planeados en los que participan universidades, inversionistas y entidades públicas.

Bucaramanga es prueba de ello. En esta ciudad, la empresa privada, el Sena y el Gobierno local diseñaron en conjunto programas para que los jóvenes de sectores vulnerables aprendan o mejoren su inglés, un requisito indispensable en esta actividad.

En Ibagué sucede algo similar. No obstante, en esta ciudad los resultados son más concretos. Allí, la Gobernación, la Alcaldía, la empresa privada y la Universidad del Tolima se unieron para estructurar un proyecto con el que se crearán entre 1.000 y 2.000 empleos. El reto es contar con el talento humano idóneo, y para ello la Universidad es la encargada de la selección y preparación del personal.

En Neiva, por su parte, se establecieron una serie de disposiciones que buscan convertir a la ciudad en un imán para los inversionistas de la industria BPO. Gorky Muñoz Calderón, alcalde de la capital huilense, explica que, entre las medidas, se destacan la modificación del Estatuto Tributario, con lo cual se elimina en su totalidad el impuesto de industria y comercio durante diez años para las empresas que establezcan más de 100 empleos directos; el beneficio de arriendo gratuito para la ocupación de inmuebles del municipio en espacios de hasta 1.200 metros cuadrados, y el acompañamiento en el proceso de instalación, permisos y puesta en marcha de los proyectos.