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SMB & Pymes en América Latina: Transformación digital a la medida justa

Las Pequeñas y Medianas Empresas (PyMEs) son el corazón de la economía en Latinoamérica, ya sea por la comercialización de bienes, expansión de servicios o por el lanzamiento de nuevos productos para sus clientes actuales y futuros. Además, forman un conjunto muy heterogéneo que va desde microempresas de autoempleo en situación de semi-formalidad hasta la empresa innovadora con alta eficiencia y capacidad de exportación.

Las pymes son un factor clave para la transformación digital, porque cuando las incluye, se dispara el mercado global.  A favor tienen que son justas para los servicios ‘as a service’, on demand. El SaaS por ejemplo es para pymes porque implica baja inversión inicial, escasa customización y actualizaciones automáticas.

Lo malo es que se que suelen resistir a los cambios, porque como se han movido siempre están bien, y a veces eso les impide crecer.

Las PyMEs utilizan canales digitales para sus temas comerciales, lo cual hace que su incorporación a la digitalización sea mucho más directa aún en comparación con empresas de mayor tamaño, pero esto implica un esfuerzo importante en el trabajo de las relaciones con clientes existentes en búsqueda de retención y crecimiento del negocio, y recompra de sus productos y servicios con los mismos. Lo que hemos aprendido estos últimos años es que, sin importar el tamaño de las PyMEs, la creatividad para utilizar los canales digitales debe ser una prioridad, siempre con un manejo adecuado de los datos para entender mejor a los clientes, conocer sus comportamientos, saber sus preferencias sobre lo que han adquirido y, posteriormente, desarrollar estrategias para permanecer cerca de ellos.

Entonces, llegar a las pymes con la transformación digital a la medida justa depende de alinear varias cosas: producto, estructura, alcance, servicios, etc.

Ahora bien, una vez que se está frente al cliente, ¿cuál es la medida justa?

En estos casos conviene lo que aplica a todas las empresas, ir migrando de a poco partes hasta alcanzar espacios mayores, a fuerza de resultados, y hacer foco en lo disruptivo que da lo digital. Por su parte, La digitalización no es un proceso único, sino un proceso de mejora continua. Significa mantenerse actualizado sobre las últimas tendencias tecnológicas y buscar oportunidades para mejorar y crecer en el entorno digital.

En los últimos 2-3 años hemos visto una gran aceleración de la transformación digital y, si bien la gran mayoría de las empresas considera positiva esta transformación, es indiscutible que ha traído nuevos retos en la forma de hacer negocios. De acuerdo con un estudio de Microsoft sobre los principales desafíos que enfrentan las empresas de América Latina a nivel comercial, señala que en Chile y Costa Rica el desafío principal está relacionado con las ventas (40%); en Brasil, con la adquisición de clientes (35%); mientras que en Perú con productividad (34%).

La transformación digital de las PyMEs en Latinoamérica sigue avanzando cada vez de manera más acelerada pues, a medida que más empresas realizan sus operaciones en línea, se abren nuevas oportunidades para crecer y tener éxito en la economía digital. La tecnología en la nube ha democratizado el acceso a soluciones de última generación consumidas y adquiridas como servicio, lo que coloca a las PyMEs en una situación de mayor igualdad con las grandes empresas. El crecimiento de la IA generativa como copiloto en búsqueda de mayor productividad de trabajo y ventas requiere a su vez un manejo más amplio de datos en la nube y con ello un cuidado constante a los aspectos de ciberseguridad y privacidad.