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Soberanía tecnológica e IA agéntica: la apuesta de Zoho para transformar el desarrollo empresarial 

Zoho compartió su visión sobre inteligencia artificial y transformación digital durante un desayuno en el marco de Andicom 2026.

La inteligencia artificial está modificando la manera en que las empresas desarrollan software, gestionan sus operaciones y toman decisiones de negocio. Pero, al mismo tiempo que crecen las capacidades de estas tecnologías, también aumenta el debate sobre quién controla los datos, la infraestructura y las decisiones que se toman con ayuda de sistemas inteligentes.

Este fue uno de los ejes de la participación de Zoho en Andicom 2026, en su tradicional desayuno, donde Raju Vegesna, Jefe de la compañía y uno de sus principales referentes tecnológicos, presentó la conferencia ´Nuevas Rutas Comerciales de la Economía Digital‘. 

El ejecutivo abordó cómo las plataformas digitales y la inteligencia artificial están redefiniendo el escenario empresarial y planteó los retos que enfrentan gobiernos y compañías para fortalecer su soberanía tecnológica en un entorno cada vez más dependiente de la tecnología,

´La soberanía tecnológica no significa aislarse, sino fortalecer la capacidad de gobiernos y empresas para decidir cómo utilizan la tecnología y gestionan sus datos´, aseguró Vegesna.

Para el ejecutivo, el desarrollo de capacidades propias será determinante para que las organizaciones puedan aprovechar la innovación sin perder autonomía y, al mismo tiempo, responder a las necesidades particulares de cada mercado.

La discusión sobre soberanía tecnológica ha dejado de estar limitada al ámbito gubernamental. Para las empresas, también implica definir dónde están sus datos, qué infraestructura utilizan, cómo administran sus aplicaciones y cuánto control mantienen sobre las tecnologías de las que dependen.

La inteligencia artificial introduce una nueva dimensión. Los modelos y agentes pueden asumir tareas que anteriormente requerían intervención humana, desde generar código hasta ejecutar procesos dentro de una plataforma tecnológica.

Vegesna considera que esta transformación debe estar acompañada por criterios de ética, seguridad y control. La pregunta, por tanto, no es únicamente qué puede hacer la IA, sino bajo qué condiciones las organizaciones están dispuestas a permitirle actuar.

La visión coincide con la evolución que Zoho viene impulsando en su portafolio. La compañía se ha comprometido a incorporar inteligencia artificial en sus productos buscando que esta tecnología funcione de manera integrada a las aplicaciones y contribuya a mejorar la eficiencia y productividad de los usuarios.

Para el vocero, la IA debe actuar como un motor que facilite el trabajo sin convertirse necesariamente en el centro de la experiencia.Esta visión también se refleja en las nuevas capacidades anunciadas para Catalyst by Zoho, la plataforma de desarrollo de software como servicio de la compañía.

La actualización incorpora capacidades de IA agéntica directamente en los entornos de desarrollo que utilizan los programadores. Entre las novedades se encuentran Catalyst Agent Skills, una interfaz de línea de comando no interactiva, soporte para el Model Context Protocol (MCP) y nuevas integraciones con asistentes de programación basados en IA, entre ellos Claude Code, de Anthropic, y Codex, de OpenAI.

El objetivo es abordar uno de los principales desafíos que ha surgido con la popularización de los asistentes de programación: generar código es cada vez más sencillo, pero convertir ese código en una aplicación funcional, segura y lista para producción sigue requiriendo conocimiento de infraestructura, servicios en la nube y procesos de implementación.

Catalyst busca integrar estas capacidades dentro de una misma plataforma full-stack y sin servidores subyacentes, de manera que los desarrolladores puedan utilizar el asistente de codificación que prefieran mientras la plataforma se ocupa de la infraestructura y los controles necesarios para construir, probar, implementar y escalar las aplicaciones.

Anand Nergunam, vicepresidente de Crecimiento de Negocios en Zoho, destacó que el enfoque busca reducir la sobrecarga operativa y ofrecer a desarrolladores y agentes de IA mayor independencia frente a la infraestructura de nube utilizada.

Más autonomía para los agentes, pero con control humano

Uno de los elementos centrales de la propuesta de Catalyst es que la automatización no implica eliminar la supervisión humana.

La plataforma incorpora mecanismos para mantener separados los entornos de desarrollo y producción. El código debe pasar a producción mediante una promoción manual, lo que evita que un agente de IA pueda modificar directamente el entorno productivo.

También contempla controles sobre los colaboradores, con permisos definidos respecto de quién o qué agente puede participar en el proceso de desarrollo y qué acciones está autorizado a realizar.

A esto se suman registros de auditoría que permiten consultar las actividades realizadas por los agentes, incluyendo registros de la aplicación, de la plataforma y de las llamadas efectuadas mediante MCP. De esta manera, las organizaciones pueden identificar qué acciones se ejecutaron, cuándo ocurrieron y realizar seguimiento de los cambios.

Este componente adquiere especial relevancia en un escenario en el que los agentes de IA empiezan a pasar de ser herramientas que generan recomendaciones a sistemas capaces de ejecutar tareas de manera autónoma.

La propuesta de Zoho apunta, precisamente, a que esa autonomía se produzca dentro de límites definidos y bajo mecanismos de gobernanza.

Otro de los argumentos detrás de Catalyst es la posibilidad de reducir la fragmentación tecnológica.

Las organizaciones que desarrollan aplicaciones suelen combinar servicios de diferentes proveedores de nube, herramientas de desarrollo, bases de datos, sistemas de seguridad y plataformas de implementación. Aunque cada componente puede cumplir una función específica, esta arquitectura también incrementa la complejidad operativa y los desafíos relacionados con seguridad, privacidad y gobierno de los datos.

Para las organizaciones, la apuesta consiste en simplificar la operación sin renunciar a controles sobre la infraestructura y los datos. Zoho también anticipa una evolución hacia modelos de desarrollo en los que varios agentes de IA puedan colaborar en diferentes etapas del ciclo de vida de una aplicación.

Entre las capacidades previstas se encuentran el alojamiento multiagente, nuevos conectores para herramientas de IA y un ciclo de vida de desarrollo de software agéntico o SDLC agéntico. La idea es que los desarrolladores puedan trabajar junto con agentes capaces de ejecutar flujos de trabajo cada vez más sofisticados, mientras la infraestructura y las reglas de gobernanza permanecen bajo controles definidos.

En este modelo, el papel del desarrollador también cambia. Ya no se trata únicamente de escribir código, sino de definir objetivos, supervisar agentes, establecer permisos, validar resultados y garantizar que las aplicaciones cumplan con los requerimientos de seguridad y negocio.

Democratizar el acceso al desarrollo con IA

La estrategia de Catalyst incluye además un componente orientado a ampliar el acceso a estas tecnologías.

La plataforma cuenta con un nivel gratuito para estudiantes, que permite desarrollar e implementar aplicaciones no comerciales sin necesidad de una suscripción o tarjeta de crédito. También ofrece un nivel mensual gratuito para desarrolladores y créditos adicionales para quienes quieran profundizar en el uso de la plataforma.

El modelo comercial de la herramienta funciona bajo un esquema de pago por uso, en el que las funcionalidades tienen costos asociados a las unidades utilizadas. Los desarrolladores pueden consultar el consumo desde la consola y establecer alertas y límites presupuestales, además de contar con una alternativa de suscripción para equipos que 

La discusión sobre inteligencia artificial y soberanía tecnológica inevitablemente lleva a otro concepto: privacidad.

Zoho sostiene que no opera bajo un modelo de ingresos basado en publicidad y que la compañía es propietaria y operadora de sus propios centros de datos. Esta estructura, según la empresa, le permite mantener mayor control sobre la infraestructura en la que se procesan los datos de sus clientes.

La compañía señala que más de 150 millones de usuarios y más de un millón de organizaciones utilizan sus servicios a nivel global.

Para Zoho, el camino pasa por combinar innovación con privacidad, seguridad y autonomía. Y en el caso de la IA agéntica, por permitir que los agentes hagan más, pero dentro de una arquitectura en la que las personas mantengan el control sobre las decisiones críticas.