En un mundo cada vez más digitalizado, la ciberseguridad se ha convertido en un pilar crucial para la protección de las organizaciones. Sin embargo, mientras se discute extensamente la escasez de talento en este campo, hay un aspecto menos explorado: cómo la estructura organizacional impacta los resultados de seguridad cibernética. Un reciente análisis realizado por Sophos, basado en la experiencia de 2,991 líderes de TI y ciberseguridad de 14 países, arroja conclusiones reveladoras sobre este tema.

Estructura organizacional y rendimiento en ciberseguridad
El estudio se centró en tres modelos de estructura organizativa dentro de las empresas:
- Modelo 1: Equipos de TI y ciberseguridad separados.
- Modelo 2: Un equipo dedicado de ciberseguridad dentro del área de TI.
- Modelo 3: El equipo de TI maneja la ciberseguridad sin un grupo dedicado.
Los resultados muestran que las organizaciones que adoptaron el Modelo 2, con un equipo de ciberseguridad dentro de TI, obtuvieron los mejores resultados en términos de efectividad en ciberseguridad. En contraste, las empresas que mantuvieron separados estos equipos (Modelo 1) reportaron los peores resultados generales.
Factores clave en el rendimiento de ciberseguridad
El análisis también destacó que la colaboración entre equipos de TI y ciberseguridad resulta vital, ya que ambas áreas están intrínsecamente vinculadas. Las operaciones de seguridad a menudo dependen de soluciones de TI, como la implementación de buenas prácticas de higiene cibernética, que son más efectivas cuando los equipos trabajan en conjunto.
Por otro lado, el estudio subraya que, incluso con una estructura organizativa óptima, la falta de habilidades en ciberseguridad sigue siendo un desafío. Las organizaciones que complementan sus equipos internos con expertos externos, como proveedores de MSSP o MDR, pueden mejorar significativamente sus resultados.
Causas y recuperación de ataques de ransomware
Una de las áreas más interesantes del estudio es la causa raíz de los ataques de ransomware. Los resultados varían según la estructura organizacional:
- Modelo 1: 47% de los ataques comenzaron por vulnerabilidades explotadas, y el 24% debido a credenciales comprometidas.
- Modelo 2: Las vulnerabilidades explotadas (30%) y las credenciales comprometidas (32%) fueron casi igualmente responsables.
- Modelo 3: 44% de los ataques comenzaron por credenciales comprometidas, con solo un 16% debido a vulnerabilidades explotadas.
En cuanto a la recuperación de ransomware, las organizaciones en el Modelo 1 fueron más propensas a pagar el rescate, con montos significativamente más altos que los demás modelos, lo que indica una gestión menos eficaz de las copias de seguridad y la recuperación de datos.
Retos comunes en todas las estructuras
Independientemente de la estructura organizacional, todos los modelos comparten preocupaciones similares, como la exfiltración de datos, el phishing y los riesgos derivados de la mala configuración de herramientas de seguridad. Además, más de la mitad de los encuestados en todos los modelos reportaron que las ciberamenazas eran demasiado complejas para ser manejadas de forma independiente por sus organizaciones.