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Sustentabilidad y eficiencia energética: cada vez más renovables

La industria de los centros de datos en Latinoamérica enfrenta un desafío urgente: crecer a la velocidad de la demanda digital y al mismo tiempo reducir su huella ambiental. Históricamente, los datacenters han sido estructuras de alto consumo energético, impulsadas principalmente por fuentes fósiles. Sin embargo, en los últimos cinco años, una combinación de presiones regulatorias, exigencias de los clientes, conciencia ambiental y ventajas operativas ha impulsado una transición acelerada hacia la sustentabilidad y el uso de energías renovables.

Hoy, la eficiencia energética no es solo un tema de responsabilidad social corporativa: se ha convertido en una ventaja competitiva. Los operadores de centros de datos en México, Brasil, Colombia y Chile —y cada vez más en el resto de la región— compiten no solo en capacidad y latencia, sino también en certificaciones verdes, emisiones de carbono evitadas y porcentaje de energía renovable utilizada.

En este informe, analizamos el estado actual de la sustentabilidad y eficiencia energética en los datacenters latinoamericanos, con ejemplos concretos, cifras actualizadas a abril de 2025, y tendencias de hacia dónde se dirige el sector en los próximos años.

Panorama regional de energías renovables en datacenters latinoamericanos

Latinoamérica es una de las regiones más privilegiadas en términos de recursos naturales para la generación de energías renovables. Según el reporte 2024 de la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA), el 65% de la matriz energética regional proviene ya de fuentes limpias, incluyendo hidroelectricidad, solar, eólica y biomasa.

Este contexto ofrece a los operadores de centros de datos una oportunidad única para construir infraestructuras sostenibles. Y varios actores ya están aprovechándola:

Brasil lidera la región con proyectos de energía solar y eólica dedicados a abastecer datacenters. Equinix, por ejemplo, firmó en 2024 un acuerdo de suministro para cubrir el 100% de sus operaciones en Brasil con energía renovable, a través de PPA (Power Purchase Agreements) de fuentes eólicas.

Chile, gracias a su abundante energía solar en el desierto de Atacama, ha visto una explosión de proyectos de datacenters comprometidos con energía limpia. Google y Microsoft han invertido en proyectos que operan con contratos de energía renovable certificados.

México, impulsado por políticas estatales y demanda privada, está integrando cada vez más energía solar en proyectos de datacenters en Querétaro y el Bajío. Scala Data Centers anunció en 2025 que su nuevo campus en Querétaro operará con más de un 70% de energía proveniente de parques solares locales.

Colombia ha comenzado a consolidar su transición verde en datacenters a través de la compra de energía hidroeléctrica y el desarrollo de microgrids con fuentes renovables en Bogotá y Medellín.

En cuanto a cifras, un estudio de DataCenterDynamics Latam publicado en marzo de 2025 señala que más del 47% de los operadores de centros de datos en la región ya utilizan algún porcentaje significativo (superior al 30%) de energía renovable para sus operaciones principales.

Esta adopción no se da de manera uniforme: mientras grandes operadores hyperscale (AWS, Microsoft, Google) y algunos colocation premium (Equinix, Scala, Ascenty) muestran avances muy sólidos, los datacenters corporativos medianos aún dependen en gran medida de fuentes convencionales. Sin embargo, el cambio es innegable: para 2027, se proyecta que el 60% de los nuevos centros de datos en Latinoamérica operarán bajo esquemas de energía 100% renovable o net-zero en carbono.

Estrategias de eficiencia energética aplicadas

Además de cambiar su matriz energética, los operadores de datacenters en Latinoamérica están implementando estrategias cada vez más sofisticadas para maximizar la eficiencia en el consumo. Algunos enfoques destacados:

Optimización de sistemas de enfriamiento:

El enfriamiento representa tradicionalmente entre el 30% y el 50% del consumo eléctrico de un centro de datos. Para reducirlo, muchos datacenters están adoptando free cooling (aprovechar el aire exterior para refrigeración) en climas fríos como Bogotá o zonas altas de México. Otros, como Scala en Chile, ya están migrando a sistemas de enfriamiento líquido que permiten manejar cargas de alta densidad con mucho menor gasto energético.

Sistemas inteligentes de gestión energética:

Se están utilizando soluciones avanzadas de BMS (Building Management System) e IA aplicada para optimizar en tiempo real la distribución de cargas eléctricas y el funcionamiento de chillers, ventiladores y UPS. Equinix, por ejemplo, implementó en 2024 su plataforma IBX SmartView en Brasil y México, reduciendo el consumo eléctrico de sus datacenters hasta un 7% anual gracias a ajustes automáticos basados en aprendizaje de máquina.

Infraestructura modular eficiente:

Los nuevos centros están priorizando arquitecturas modulares prefabricadas, que no solo aceleran la construcción, sino que además permiten diseñar los sistemas HVAC (calefacción, ventilación y aire acondicionado) para escalabilidad eficiente. Microsoft, en sus centros de datos de Chile, utiliza módulos de enfriamiento evaporativo adiabático, logrando reducciones de consumo de agua del 60% frente a sistemas tradicionales.

Recuperación y reutilización de energía:

Aunque aún incipiente en Latinoamérica, algunos datacenters comienzan a explorar la captura del calor residual de los servidores para utilizarlo en calefacción de oficinas o incluso en invernaderos locales. En Brasil, un proyecto piloto de ODATA en Campinas busca aprovechar el calor de sus nuevas salas blancas para calentar agua en edificios adyacentes.

Estas estrategias combinadas no solo buscan reducir costos, sino también mejorar métricas como el PUE (Power Usage Effectiveness). Según Omdia, el promedio de PUE de nuevos centros de datos hyperscale en Latinoamérica bajó de 1,6 en 2020 a 1,35 en 2024, acercándose a los estándares internacionales de máxima eficiencia.

Casos concretos de centros de datos sustentables

Algunos ejemplos actuales de datacenters que están liderando el cambio hacia la sustentabilidad en Latinoamérica:

1. Equinix SP5 (São Paulo, Brasil)

Equinix invirtió en 2024 en una expansión de su centro SP5, comprometiéndose a operar exclusivamente con energía eólica certificada. Además, SP5 implementa sistemas de free cooling cuando las condiciones climáticas lo permiten y cuenta con certificación LEED Gold. El ahorro energético anual estimado supera los 3 GWh, equivalente al consumo de 2.000 hogares brasileños.

2. Google Data Center (Quilicura, Chile)

Operativo desde 2020, el centro de datos de Google en Quilicura fue uno de los primeros en operar bajo un modelo de energía 100% renovable en Latinoamérica, inicialmente basado en energía solar. En 2024, Google firmó nuevos contratos de energía eólica y solar, asegurando que su datacenter chileno mantenga su compromiso de cero emisiones netas, complementado ahora con almacenamiento en baterías de litio para balance de carga.

3. Scala Data Centers (Querétaro, México)

Scala anunció en marzo de 2025 que su nuevo campus en Querétaro, con una capacidad proyectada de 48 MW, será alimentado en un 70% por energía solar proveniente de parques fotovoltaicos de la región. Además, Scala implementará refrigeración líquida directa en sus instalaciones, logrando densidades de hasta 50 kW por rack sin incrementar significativamente el consumo de energía.

4. ODATA DC BG01 (Bogotá, Colombia)

ODATA inauguró en 2024 su primer datacenter en Colombia, DC BG01, que opera parcialmente con energía hidroeléctrica proveniente de contratos de energía limpia locales. El centro busca alcanzar un PUE de 1,3 y obtuvo pre-certificación LEED v4 para Datacenters, demostrando el avance de Colombia en infraestructura verde de alta disponibilidad.

Tendencias y proyecciones hacia 2030

De cara a los próximos años, la sustentabilidad será un factor central y no negociable para la operación de centros de datos en Latinoamérica. Entre las tendencias clave que ya se vislumbran:

Hibridación energética:

Cada vez más datacenters combinarán varias fuentes renovables (solar + eólica + almacenamiento en baterías) para asegurar redundancia energética sostenible.

Smart Grids para datacenters:

El surgimiento de microgrids inteligentes permitirá a centros de datos gestionar su generación, almacenamiento y consumo de energía de manera dinámica, optimizando costos y reduciendo emisiones.

Mayor regulación ambiental:

Chile y Colombia ya avanzaron en legislación que exige reportes de huella de carbono y eficiencia energética en infraestructura crítica. Se espera que México y Brasil implementen regulaciones similares hacia 2026-2027, impulsando la adopción obligatoria de estándares verdes.

Transparencia ESG obligatoria:

Grandes clientes corporativos exigirán a sus proveedores de datacenters reportes claros de emisiones, consumo energético y porcentaje de energía renovable utilizada. Las plataformas de scoring ESG como Sustainalytics y MSCI ampliarán su influencia sobre la evaluación de los operadores.

Edge verde:

La expansión del edge computing en Latinoamérica incluirá módulos pequeños de datacenters alimentados 100% por energía solar local, ideales para ciudades secundarias y rurales.

De acuerdo con Omdia, se proyecta que para 2030 más del 70% de los nuevos datacenters en Latinoamérica operarán con un mínimo de 80% de energía renovable.

Latinoamérica está transitando una transformación profunda en la forma de diseñar, construir y operar centros de datos, con la sustentabilidad como eje central.
Gracias a su abundante recurso renovable, regulaciones incipientes y compromisos corporativos, la región tiene la oportunidad de convertirse en un referente global de infraestructura digital verde.

Los operadores que inviertan ahora en energías limpias, eficiencia energética y certificaciones ambientales no solo estarán cumpliendo con expectativas sociales y regulatorias: estarán asegurando su viabilidad y competitividad en un mercado cada vez más exigente.

La carrera hacia la carbono neutralidad no es opcional: es el nuevo estándar para cualquier datacenter que quiera prosperar en el mundo digital de las próximas décadas.